Desde Génova 13

La purga interna no penaliza a Abascal y arranca el año en su máximo histórico

Abascal remata a Ortega Smith y termina así con la cúpula original de la formación. Vox se acerca al 20% de intención de voto a nivel nacional y lo supera en varias autonomías

Iván Espinosa de los Monteros, Rocío Monasterio, Santiago Abascal y Javier Ortega Smith.

Es una de las fotos más de míticas de Vox. Noviembre del año 2019. Plaza de la Villa de París, Madrid. El presidente del partido, Santiago Abascal, llega caminando al Tribunal Supremo acompañado de sus compañeros, de su equipo de máxima confianza. A su derecha, Rocío Monasterio e Iván Espinosa de los Monteros. A su izquierda, el que fuera secretario general del partido, Javier Ortega Smith. Acuden para personarse en la causa del 1-O como acusación popular. Era un día lluvioso. Se percibe por la acera mojada y porque varios portan sus paraguas cerrados. Mucho ha llovido desde entonces. Seis años después, Abascal es el único de esa ‘vieja guardia’ que queda en el partido.

Así, hace tres años comenzó el goteo incesante de salidas. La primera en caer fue Macarena Olona, que cargó duramente contra la cúpula. Un año después, se marchó Espinosa de los Monteros. La salida del que fuera portavoz nacional en el Congreso de los Diputados provocó un cisma interno. Espinosa era una de las figuras más representativas y carismáticas de Vox. Su mujer y portavoz del partido en la Asamblea de Madrid, Rocío Monasterio, aguantó un año más, hasta octubre de 2024.

Rocío Monasterio.
EFE/ Fernando Villar

Por el camino, Vox también ha eliminado a otros rostros conocidos del partido como Juan Luis Steegmann, Víctor Sánchez del Real o Rubén Manso, el gurú económico de Vox. Hoy no quedan casi nadie de los de antes.

El último que resistía del grupo original era Ortega Smith del que se ha anunciado su cese estas Navidades. Fue secretario general del partido hasta 2023. A partir de ahí, se le habían ido retirando cargos y responsabilidades orgánicas hasta que ha sido expulsado del Comité Ejecutivo. Ortega Smith seguirá siento concejal en el Ayuntamiento de Madrid hasta que termine la legislatura y es diputado en el Congreso, aunque también se le ha retirado la portavocía adjunta de la Cámara Baja.

Carlos Hernández Quero, el fichaje de moda en Vox

Precisamente, el sustituto de esa portavocía en el Congreso es el chico de moda de la extrema derecha. Carlos Hernández Quero, un historiador de 34 años, de perfil mucho más obrerista y un discurso mucho más formado y eficiente. Una apuesta personal de Kiko Méndez-Monasterio -asesor de máxima confianza de Abascal- que tiene como objetivo robar votos a la izquierda y romper la dinámica de bloques para conseguir romper su techo electoral y erosionar la base electoral del PSOE. Algo que Vox no había conseguido hacer. Hasta ahora.

Carlos H. Quero
Efe

La formación ha culminado su “giro obrero” y ya está consiguiendo quitar votos al PSOE. En los últimos tres meses, según los sondeos, habría arrebatado 300.000 votos al partido de Pedro Sánchez. Una ‘lepenización’ del partido que irá a más. No es un detalle menor que Quero es el responsable en materia de Vivienda de la formación. La problemática es el epicentro de la desigualdad social en nuestro país y trasciende a las siglas. Va a ser, sin duda, una de las cuestiones clave -junto a la inmigración- para los partidos de todas las ideologías.

Vox roza el 20% de voto, “la cifra mágica”

La realidad es que ninguna de las salidas de las figuras históricas del partido hizo que Vox perdiera votos. Hubo mucho ruido mediático, pero sólo empezaron a desplomarse en las encuestas internas cuando entraron a formar parte de los gobiernos autonómicos tras las elecciones de 2023. Al salirse de las coaliciones, comenzaron a remontar de manera rápida.

Santiago Abascal durante el pleno en el Congreso de los Diputados este jueves.
EFE/Javier Lizón

Vox es el único partido que puede permitirse una estrategia pensando en el largo plazo. De hecho, lo hace. Por ello, no tienen intención de formar parte de los gobiernos hasta llegar a las elecciones generales. Quieren evitar el desgaste propio de la gestión. Dentro del organigrama hay quien piensa que se debería esperar a una segunda legislatura para entrar a formar parte del Gobierno a nivel nacional. Una estrategia a 8 años vista. Todo dependerá de la aritmética, del número de escaños.

En la actualidad, Vox está en su máximo histórico. Roza, según todas las encuestas ,el 20% de intención de voto para las generales. “Ese 20% es la cifra mágica. A partir de ahí, todo voto suma escaño”, reflexionan en la sede de la calle Bambú. Superar ese porcentaje podría catapultar al partido cerca de los 70 escaños, calculan en la formación.

Además, el partido sube en todas autonomías. En Extremadura ha duplicado el número de escaños y, según los últimos sondeos, podría ocurrir lo mismo en las próximas elecciones del 8 de febrero en Aragón. Abascal ha logrado el sorpasso al PSOE en la Región de Murcia y en Navarra y País Vasco consigue lo que nunca consiguieron ni C’s ni UPyD: dos escaños en el País Vasco y cuatro escaños en Navarra. Algo ha cambiado. Vox ha dejado de dar miedo. Ha dejado de ser el revulsivo de la izquierda.

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