Carmen viajaba este miércoles en uno de los trenes implicados en el accidente de Urda, en Toledo. Nueve meses antes había sobrevivido al siniestro ferroviario de Adamuz, en Córdoba. Ha salido físicamente ilesa de ambos, pero se encuentra muy afectada emocionalmente, según la información difundida tras el choque de este 28 de octubre.
Su caso se ha conocido a través de Carmen García, trabajadora de Cruz Roja, que ha explicado la situación de la pasajera durante la atención a los afectados. La superviviente no ha ofrecido declaraciones ante las cámaras de Cuatro y Telecinco. Su relato de lo ocurrido, por tanto, no se ha hecho público: la información disponible procede de quienes han comunicado su situación después del accidente.
Los equipos de psicólogos de Cruz Roja desplazados a Urda están prestando asistencia a las personas afectadas. Una portavoz de la organización ha confirmado que entre ellas se encontraba una mujer que también había viajado en uno de los trenes siniestrados en Adamuz. No han trascendido detalles sobre el vagón que ocupaba Carmen ni sobre las circunstancias en las que pudo abandonar el convoy.

Dos accidentes en nueve meses
El accidente de Urda se ha producido este miércoles por la mañana, cuando un AVE de Renfe ha alcanzado a un tren de Iryo en la línea de alta velocidad que conecta Madrid con Andalucía. El balance conocido al cierre de esta información es de al menos 68 fallecidos y más de 180 heridos, mientras continúan las labores de rescate. Las causas siguen bajo investigación. rtve.es
El anterior siniestro tuvo lugar el 18 de enero en Adamuz. Un tren de Iryo que cubría el trayecto Málaga-Madrid descarriló e invadió la vía contigua, por la que circulaba un Alvia de Renfe con destino a Huelva. En aquel accidente murieron 46 personas. Ambos sucesos se han producido en el mismo año y han implicado a convoyes de las dos compañías, aunque sus circunstancias deben investigarse por separado.
En el caso de Carmen, la confirmación de que no ha sufrido lesiones físicas convive con la preocupación por su estado emocional. Por el momento, no se han comunicado más datos sobre su situación ni sobre el acompañamiento que recibirá tras haber vivido los dos accidentes.

Los afectados de Adamuz ofrecen su apoyo
La nueva tragedia ha provocado también una reacción de los supervivientes y familiares de las víctimas de Adamuz. Su asociación ha expresado su solidaridad con los afectados de Urda y ha advertido de que lo sucedido “desgarra unas heridas que todavía permanecen abiertas”.
La entidad se ha puesto a disposición de quienes han perdido a sus familiares, de los heridos y de las personas que siguen esperando noticias. Sus integrantes han ofrecido acompañamiento y la experiencia adquirida desde enero para ayudar a quienes ahora afrontan las primeras horas después de un accidente ferroviario. También han agradecido el trabajo de los servicios de emergencia y de los profesionales que atienden a las víctimas.

