Redes Sociales

Cuatro horas al día frente a la pantalla: los riesgos de la infancia conectada

Sólo en TikTok, los menores españoles pasan 115 minutos diarios. También los delitos sexuales digitales se han multiplicado. Las niñas de 13 años representan casi el 70% de las denuncias

Redes sociales
Los menores en España y su exagerado consumo de redes sociales
KiloyCuarto

Fecha de nacimiento, nombre de usuario y contraseña. Con estos tres simples pasos, millones de menores cruzan cada día la puerta del mundo digital. Las plataformas exigen una edad mínima, pero rara vez la verifican. Los niños se hacen pasar por mayores y muchos adultos se esconden tras una identidad infantil. En ese cruce turbio comienza el riesgo.

El patrón es conocido. Un adulto presiona para obtener contenido privado y el menor acaba enviando imágenes sensibles. El grooming -así se llama esta práctica de acoso sexual- es solo una de las formas de ciberdelincuencia que observa a diario la abogada Ana M. Valero en su despacho Valero Cuadra. “A ella se suman otras muchas formas de extorsión sexual, manipulación, intimidación, agresión, abusos y delitos relacionados con la pornografía infantil”.

Odio en redes sociales - Sociedad
Los niños se hacen pasar por adultos y estos por niños
Shutterstock

Los últimos datos los aporta Save the Children con un titular. Las denuncias por abusos sexuales digitales a menores han aumentado un 13%. En apenas dos años han pasado de 954 a 1.078. Según su informe Tras la pantalla, las niñas de 13 años constituyen el perfil más frecuente de las víctimas y representan casi el 70% de los casos. El estudio también alerta de que el 42% de los agresores son personas conocidas por la víctima y que uno de cada cuatro pertenece a su entorno familiar.

Valero advierte además de un fenómeno especialmente preocupante: la doble victimización. “Además del ataque, los menores se enfrentan a la dificultad de contarlo por sentimiento de culpa, miedo a la reacción de los padres o falta de confianza para pedir ayuda”, explica. El acceso a internet a edades cada vez más tempranas, unido a conductas de riesgo normalizadas, ha incrementado la exposición de niños y adolescentes a este tipo de delitos.

Denunciar no es fácil

Según el trabajo de Save the Children, más del 60% de los procesos judiciales se prolongan más de tres años y, en algunos casos, superan los cinco. Durante ese tiempo, el 65% de los menores se ve obligado a declarar en más de dos ocasiones, reviviendo el trauma una y otra vez. Por ello, la ONG propone extender el modelo Barnahus o “casa de los niños”, centros especializados donde el menor recibe atención psicológica, médica y judicial en un mismo espacio amable, evitando el peregrinaje por comisarías y juzgados.

A este escenario se suma el impacto del uso intensivo de las redes sociales. El último estudio anual de Qustodio, que analiza los hábitos digitales de 400.000 familias con hijos de entre 4 y 18 años en España, Francia, Reino Unido, Estados Unidos, Australia y Brasil, confirma la magnitud del fenómeno. En 2025, el tiempo medio de uso de pantallas fuera del aula llega, en los niños españoles, a cuatro horas diarias.

Lenguaje secreto de los adolescentes - Sociedad
Una imagen simbólica con algunos de los códigos que usan los adolescentes en la actualidad
Kilo y Cuarto

El informe, titulado Perdidos en el scroll: la crianza en la era de los algoritmos, las apps y la IA, revela que el tiempo dedicado a redes sociales ha aumentado más de un 16% a nivel global y casi un 15% en España, que se sitúa como el país con mayor consumo: 77 minutos diarios. Pasar tiempo en redes continúa siendo el pasatiempo favorito de los adolescentes españoles, con un máximo histórico registrado en agosto (92 minutos al día).

TikTok lidera el ranking y bate récords de uso entre los menores. En 2025 creció un 10% a nivel mundial y el mismo porcentaje en España, donde el tiempo medio alcanza los 115 minutos diarios. Instagram, en cambio, se mantiene estable (85 minutos), mientras que otras plataformas como Pinterest, X o BeReal registran cifras muy inferiores.

IA emocional y chats sin supervisión

Una de las grandes novedades del año es la irrupción de la inteligencia artificial en las relaciones sociales. El porcentaje de menores españoles que ha utilizado ChatGPT ha pasado del 14% al 44% en solo un año. Aunque el principal uso sigue siendo académico, un 17% lo emplea para conversar o buscar apoyo emocional, según explican sus padres. No es casual que el uso de herramientas de IA se haya convertido en una de las principales preocupaciones de las familias.

Imagen de IA, cada vez más usada por los adolescentes como recurso emocional

El tiempo dedicado a videojuegos desciende tanto a nivel global como nacional. En móviles, el uso diario baja de 26 a 23 minutos en España, y en ordenador de 57 a 46. Roblox sigue siendo la aplicación de videojuegos más popular. YouTube se mantiene como la plataforma de vídeo online favorita, con 43 minutos diarios en España, mientras que las aplicaciones educativas permanecen estancadas en apenas seis minutos al día, salvo el auge del aprendizaje gamificado con herramientas como Minecraft Education.

El imperio del vídeo corto

El consumo de plataformas de vídeo tradicional se reduce ligeramente, pero los vídeos cortos ganan terreno gracias a su ritmo rápido y su formato visual. Esta tendencia preocupa a los expertos, ya que la exposición constante puede provocar sobreestimulación, reducir la capacidad de atención y disminuir la tolerancia a actividades que requieren más esfuerzo o concentración.

Delia Rodríguez, CEO de Vestalia Abogados y experta en familia e infancia, señala que “en los últimos años se ha acumulado evidencia suficiente para afirmar que el uso intensivo de redes puede constituir un factor de riesgo relevante para la salud mental de niños y adolescentes, especialmente en etapas tempranas del desarrollo”. El exceso está relacionado con mayores niveles de ansiedad, síntomas depresivos, trastornos del sueño, baja autoestima y exposición a contenidos nocivos.

Las redes sociales son hoy determinantes en cómo los jóvenes se perciben a sí mismos y entienden el mundo. Son un espacio donde se encuentran, para bien o para mal. Por eso, los especialistas insisten en la importancia de crear feeds más saludables, basados en una elección consciente de contenidos, una actitud crítica y un acompañamiento adulto constante. “Un uso seguro de las redes no depende solo de la tecnología, sino de la protección, la prevención, la educación y la presencia de adultos de confianza”, concluye la abogada Ana M. Valero.

TAGS DE ESTA NOTICIA