
Crónica negra
La familia que bajó al sótano y no volvió: el gas mortal de unas patatas podridas
Mikail baja al sótano a por patatas y se desploma por el gas tóxico. Su mujer acude en su ayuda y también pierde la vida. Después, el hijo. Y por último, la abuela. Solo la pequeña María, de 8 años, logra sobrevivir