
Rapadas
No las rapaban por casualidad, no las forzaban a beber un purgante por azar. Los efectos del aceite de ricino dejaban una huella humillante, la de quien no puede controlar su propia inmundicia y se mancha y camina sobre ella, pero el cabello, esas largas melenas femeninas afeitadas, era una señal visible que la acompañaría […]