Empleo

El paro femenino cae a mínimos de 18 años y la afiliación supera las 10,3 millones de ocupadas

El desempleo baja a niveles de 2007 y las altas de empleo en mujeres marcan un récord histórico al cierre del año, aunque su paro sigue siendo un 50% superior al masculino

Una trabajadora durante su jornada laboral.

El mercado laboral cerró el año con un balance especialmente positivo para el empleo femenino. Según datos del Ministerio de Trabajo y Economía Social, el número de mujeres en situación de desempleo se situó en 1.443.999 en el pasado mes de diciembre. Se trata de la cifra más baja registrada en los últimos 18 años. Lo que refleja una reducción sostenida del paro femenino y una evolución más favorable que en etapas anteriores. En paralelo, el empleo entre las mujeres alcanzó un nuevo máximo histórico y superó, al cierre del año, la barrera de las 10,3 millones de afiliadas a la Seguridad Social.

Un 6% menos que en 2024

En el conjunto de 2025, el paro registrado en las oficinas de los servicios públicos de empleo descendió en 152.048 personas, un 6% menos que en 2024, hasta situarse en 2.408.670 desempleados. Se trata de la cifra más baja en un cierre de ejercicio desde 2007. Con este resultado, el desempleo encadena cinco años consecutivos de retrocesos tras el ajuste excepcional de 2021, cuando el paro se redujo en más de 782.000 personas al desaparecer las restricciones vinculadas a la pandemia. Desde entonces, la tendencia a la baja se ha mantenido con descensos anuales en 2022, 2023 y 2024.

En términos intermensuales, el desempleo bajó en 16.291 personas respecto a noviembre, un descenso del 0,7%. Aunque se trata del comportamiento más débil para un mes de diciembre desde 2020, el balance mensual volvió a ser positivo. En términos desestacionalizados, el paro también se redujo, con 6.952 desempleados menos que el mes anterior.

Un 50% superior en mujeres

La bajada del desempleo en el último mes del año tuvo un claro protagonismo femenino. El paro entre las mujeres descendió en diciembre en 22.096 personas, mientras que entre los hombres aumentó en 5.805 desempleados. Así, en 2025, el paro de las mujeres descendió en 87.563 personas respecto a 2024 (-5,7%), frente a una reducción de 64.485 desempleados entre los hombres (-6,3%). Pese a la mayor caída en números absolutos de las mujeres, el paro femenino es todavía un 50% superior al de los varones.

Por edades, el mayor retroceso correspondió a los menores de 25 años, con 11.470 parados menos (-6,1%). Así, el desempleo entre quienes están iniciando su carrera profesional se redujo un 4,8% en el conjunto del año, con 8.949 parados menos, hasta situarse en 176.852 jóvenes desempleados.

El ministro de Economía, Carlos Cuerpo

Por sectores económicos, el paro disminuyó en todos ellos a lo largo de 2025, con los servicios como principal motor del descenso. Este sector redujo su número de desempleados en 94.634 personas (-5,1%). La construcción registró 20.474 parados menos (-10,3%), mientras que la industria recortó su cifra en 12.987 desempleados (-6,4%). La agricultura lideró las caídas en términos relativos, con un descenso del 11,7% tras restar 9.806 parados. También se redujo el colectivo sin empleo anterior, integrado mayoritariamente por jóvenes en busca de su primer trabajo, con 14.147 desempleados menos que el año anterior.

21,84 millones de ocupados

La Seguridad Social sumó en 2025 un total de 506.451 afiliados, lo que representa un incremento del 2,4% respecto al año anterior, hasta cerrar diciembre con 21.844.414 ocupados. Se trata de la cifra más alta registrada en un mes de diciembre desde que existen series históricas, tal y como reconoció el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

Este aumento de la ocupación anual se sitúa como el tercero más importante desde 2019, solo por detrás de los registrados en 2021 (+776.478 afiliados, tras el fin de las restricciones de la pandemia) y en 2023 (casi 540.000 cotizantes más). Además, 2025 es el quinto año consecutivo con crecimiento del empleo, después de que 2020, primer año de la pandemia, destruyera 360.105 puestos de trabajo.

El cierre del año convierte a diciembre en el tercer mejor mes de la historia en número de afiliados, solo por detrás de junio y julio de 2025. Los registros diarios llegaron a superar los 21,9 millones el día 11 de diciembre, según informó el Ministerio. Sin embargo, se observa una progresiva ralentización del crecimiento, lo que apunta a un agotamiento del margen de subida. En este contexto, la Seguridad Social sumó en diciembre apenas 19.180 afiliados medios. Un incremento de solo el 0,09%, el menor repunte registrado en este mes desde 2022.

El empleo femenino: por encima de las 10,3 millones

Del total de afiliados incorporados en 2025, las mujeres tuvieron un peso destacado: la afiliación femenina aumentó en 243.578 trabajadoras (+2,4%), hasta alcanzar 10.352.780 ocupadas, su mayor cifra en un cierre anual desde que hay registros. Aunque la ocupación masculina creció en 262.873 afiliados (+2,3%), llegando a 11.491.634 varones cotizantes, el crecimiento relativo del empleo femenino desde el año previo a la reforma laboral ha sido superior, con un alza del 13,4%, tres puntos porcentuales por encima de la registrada entre los hombres.

La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz.
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz.
EFE/ Rodrigo Jimenez

La mejora del empleo no solo se refleja en el crecimiento de la afiliación, sino también en la calidad de los contratos. Desde diciembre de 2021, la Seguridad Social contabiliza casi 4,2 millones de afiliados con contrato indefinido más y 2,1 millones menos de trabajadores con contrato temporal. El aumento se concentra sobre todo en los contratos indefinidos a tiempo completo, que suman 310.200 nuevos afiliados en el último año. Mientras, los contratos a tiempo parcial han crecido en 83.763.

Como resultado, la temporalidad se ha reducido hasta situarse en el 12,3% del total de ocupados, frente al 30,2% que suponía en 2018. Entre los menores de 30 años, el descenso ha sido más pronunciado. Su tasa de temporalidad se ha recortado al 20,7%, desde el 46,4% de hace siete años. Sin embargo, los contratos temporales siguen afectando sobre todo a las mujeres, que concentran la mayor parte de esta modalidad de empleo.