En el panteón de los gigantes tecnológicos chinos, pocos nombres han cultivado un perfil tan influyente y, al mismo tiempo, tan discreto como el de Lucy Peng. Cofundadora de Alibaba Group, ex presidenta ejecutiva de Ant Financial y actual presidenta ejecutiva de Lazada Group, Peng, nacida como Peng Lei en Chongqing, ha sido definida durante años como la “guardiana espiritual” del conglomerado fundado por Jack Ma. Una etiqueta que, lejos de la mística corporativa, encierra la convicción de que la estrategia solo funciona cuando se sostiene sobre valores.
Graduada en Administración de Empresas por la Universidad de Zhejiang Gongshang en 1994, Peng inició su carrera como profesora en la Universidad de Finanzas y Economía de Zhejiang. Durante cinco años impartió clases hasta que, en 1999, decidió abandonar la seguridad académica para sumarse a la aventura incierta de una pequeña start-up de comercio electrónico en Hangzhou. Junto a Jack Ma y otros 16 emprendedores, fundó Alibaba.
Aquella decisión implicaba, como ella misma ha reflexionado después, “tuvo una cuota de ingenuidad”. Según dice, “los emprendedores son ‘héroes solitarios’”, solitarios por su necedad e ingenuidad, porque asumen una incertidumbre enorme con una probabilidad mínima de éxito. Héroes por su amor y su valentía, porque creen que, si triunfan, beneficiarán a la humanidad”.
De Recursos Humanos a arquitecta de pagos digitales
En los primeros años de Alibaba, Peng dirigió el área de Recursos Humanos. Su papel fue clave en la construcción de la cultura corporativa de la compañía en plena expansión. Defendía que la función de las personas no debía limitarse a procesos administrativos. “El puesto número uno en Recursos Humanos debe ocuparlo el líder del negocio”, ha sostenido. “El desarrollo organizativo sirve a los objetivos estratégicos”.
En 2010, Jack Ma le pidió que asumiera la dirección de Alipay, la plataforma de pagos del grupo, en un momento delicado. El producto acumulaba críticas por su escasa usabilidad. La propuesta era traducir la experiencia del usuario en indicadores concretos: la tasa de éxito en el pago y la confianza. Bajo el lema “Si te atreves a pagar, nosotros nos atrevemos a compensar”, Alipay se fijó como prioridad la seguridad y la funcionalidad. “Prefiero 100 usuarios que transaccionan 100 yuanes al día que un solo cliente que mueve 1.000 millones en una jornada”, explicó. La diferencia, insistía, radica en la dirección estratégica: construir una base amplia y comprometida.
Aquella etapa implicó decisiones dolorosas. Para alinear la organización con los nuevos objetivos, aproximadamente la mitad del equipo original fue reasignado o abandonó la empresa. “Entre ellos había antiguos colegas y compañeros de clase. Fue doloroso. Pero, una vez definidos los objetivos estratégicos, no había otra opción”, recordó.
Gobernar en la oscuridad
La ejecutiva ha reflexionado con frecuencia sobre la soledad del liderazgo. “Ser CEO es un estado contranatural y solitario”, ha señalado. “No pueden caer porque no hay nadie detrás de ellos, o porque hay demasiada gente detrás”. Cada decisión afecta a empleados, accionistas, clientes y familias. Y, sin embargo, rara vez hay espacio para la vulnerabilidad.
En 2002, cuando el estallido de la burbuja tecnológica obligó a cerrar las oficinas de Alibaba en Silicon Valley y Hong Kong, el grupo atravesó uno de sus momentos más complicados. La empresa aún no era rentable y el efectivo se agotaba. Muchos empleados perdieron su trabajo. Frente a esa soledad, Peng propone aceptar la propia individualidad y atreverse. “En el campo de batalla no siempre sobreviven los mejores tiradores, sino los más valientes”. Permitir incluso ciertos desahogos, una frustración expresada, una pausa lúdica con el equipo, forma parte de la humanidad del líder. También propone cultivar el optimismo. La frase final de Lo que el viento se llevó es el faro de su vida. “Mañana será otro día”. En los momentos más difíciles, recomienda repetirse que la dirección marcada es la correcta y que el tiempo dará perspectiva. “Hay que encontrar momentos en los que uno pueda olvidar por completo sus responsabilidades”.
Ant Financial y la expansión regional
Tras su etapa al frente de Alipay, Peng se convirtió en una de las figuras centrales en la creación de Ant Financial Services Group, el brazo financiero de Alibaba, y ejerció como presidenta ejecutiva. En su labor de captación de capital para estas iniciativas, logró recaudar más de 22.000 millones de dólares, lo que la situó como una de las fundadoras que más financiación ha obtenido a escala global. Forbes la incluyó durante cuatro años consecutivos, desde 2013, en su lista de las 100 mujeres más poderosas del mundo.
Su patrimonio neto fue estimado por esa publicación en miles de millones de dólares, aunque las cifras varían en función de la evolución bursátil de Alibaba. La compañía, que protagonizó en 2014 la mayor salida a Bolsa de la historia hasta ese momento en Nueva York, ha atravesado desde entonces fases de fuerte crecimiento y periodos de presión regulatoria y ajuste.
En la actualidad, Peng ejerce como presidenta ejecutiva de Lazada Group, la plataforma de comercio electrónico del Sudeste Asiático integrada en el ecosistema de Alibaba. Su misión consiste en impulsar la expansión regional en mercados como Indonesia, Tailandia o Filipinas, donde la digitalización y el comercio móvil crecen con rapidez.
Paralelamente, lidera la Fundación Hupan Modou y participa en iniciativas de carácter filantrópico, centradas en la educación y el apoyo a niños en zonas rurales de China. En Lazada, promovió la adhesión a la iniciativa Digital2Equal, impulsada por la Corporación Financiera Internacional (IFC), para fomentar la igualdad de género y ampliar las oportunidades económicas de las mujeres en el Sudeste Asiático. Ella subraya la necesidad de distinguir entre una mera incomodidad y un obstáculo real para el progreso. “Hay que conocer tu línea roja”, aconseja. “Sostener tu límite y actuar con rapidez, pero con un corazón amable”.
Esa combinación de firmeza estratégica y sensibilidad cultural ha definido su trayectoria. Lucy Peng es la representación del liderazgo contemporáneo. “Si no sabes qué quieres lograr y por qué lo haces, terminas corriendo a oscuras sin descanso”, termina diciendo.
