Con la llegada de las ayudas del Plan Auto+, parece más fácil que nunca hacerse con un coche eléctrico. No obstante, para las mujeres parece seguir siendo todo un reto.
Los últimos estudios evidencian una disparidad a nivel mundial entre los compradores y las compradoras de Electric Vehicles (EVs). Los motivos son varios, aunque los principales son las incompatibilidades con las rutinas, la desconfianza en la tecnología empleada y la falta de información para dar el paso.
La brecha de género en la movilidad eléctrica

Un estudio de SIA Partners de diciembre del año pasado hizo una encuesta a 300 mujeres conductoras de diferentes edades y en diferentes ubicaciones del Reino Unido.
Para la mayoría, pasarse al coche eléctrico supone tener que modificar sus rutinas diarias. La logística y planificación de la carga, por ejemplo, satura aún más sus agendas. Muchas de ellas, ya llenas con responsabilidades familiares y múltiples trayectos cortos (al trabajo, para la compra, al médico, al colegio…).
Las mujeres británicas también mostraron preocupación por el espacio práctico de estos vehículos, así como serias dudas sobre su tecnología y sobre la verdadera capacidad de autonomía y el poder de la batería de este tipo de movilidad.
Dos de cada cinco no arriesgarían su día a día por hacer el cambio. Y más del 55% de las encuestadas sienten que sería más caro el gasto total y constante frente al de sus coches de diésel y gasolina.
La presión del gobierno británico por hacer la transición respetuosa con el medioambiente, a pesar de no ofrecer demasiada información oficial para motivar el cambio, también les hace dudar. No terminan de ver la gran diferencia que supuestamente marcan los EV, principalmente porque sienten que no conocen toda la información sobre estos.
Además, en unos días, se celebrará el evento Mujer global en el coche eléctrico en las oficinas de Octopus Electroverse. El motivo tras esta sesión es claro: sólo un tercio de los conductores de la movilidad eléctrica son mujeres. En Reino Unido, la igualdad de género entre dueños de vehículos de combustión de petróleo es casi del 50%, según datos de YouGov.
Presente y futuro de la mujer y el coche eléctrico

En nuestro país, el I Observatorio sobre el Papel de la Mujer en las Empresas del Sector de la Movilidad Eléctrica (2021-2024), de AEDIVE, reveló una mayor presencia femenina en las empresas de movilidad eléctrica en España.
La progresión fue del 33%, previendo una igualdad en los puestos de estas empresas de cara a 2040. Para ello, el observatorio defendió el impulso el talento femenino a través de diferentes medidas.
Esta situación con el coche eléctrico no se refleja en la mujer española. La realidad en las oficinas parece que no se traslada a los hogares y a las carreteras.
España es un reflejo de la situación de Reino Unido y de buena parte del mundo: la falta de información sobre la movilidad eléctrica es una de las grandes responsables de esta disparidad. Apenas el 30% de las mujeres están familiarizadas con estos, según una encuesta de S&P Global Mobility en 2023.
En ese año, en EE.UU. apenas el 26% de las compradoras de coches eléctricos fueron mujeres. A la falta de información se le suman los incompatibles tiempos de carga, el posible sobrecoste de las recargar en el futuro o incluso la depreciación del coche conforme pasen los años.
Con esto, todo apunta a que la superación de la brecha eléctrica pasa por una mejor familiarización con los EV.
Esta debe empezar por la suficiente publicidad gubernamental, pasar por una mejor comunicación y marketing de las marcas y llegar a las explicaciones detalladas en los concesionarios (el 65% de las norteamericanas prefiere recibir información e incluso pruebas presenciales).
