El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, declaró este miércoles que la líder opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, “puede formar parte” de la transición en Venezuela.
En una audiencia ante el Senado sobre la estrategia de la Administración de Donald Trump hacia el país suramericano, Rubio destacó sin embargo que ahora, “nos guste o no, el control de las armas y de las instituciones gubernamentales está en manos del régimen”.
Rubio fue cuestionado por un senador demócrata sobre la decisión de Trump de mantener al margen del proceso de transición a Machado y tejer una relación con el Gobierno de la presidenta interina Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Nicolás Maduro que asumió el poder tras la captura del líder chavista.
El jefe de la diplomacia estadounidense señaló que conoce a Machado desde hace muchos años y afirmó que ha tratado con ella mucho más que cualquiera de los miembros del Comité de Relaciones Exteriores del Senado que lo interrogó.
“Lo que intentamos desencadenar aquí es un proceso de estabilización, recuperación y transición hacia una situación en la que María Corina y otras personas puedan formar parte”, dijo.
Rubio tiene previsto reunirse este mismo miércoles en el Departamento de Estado con Machado, quien hace dos semanas fue recibida en la Casa Blanca por Trump, a quien obsequió con su medalla del Premio Nobel de la Paz.

Tras ese encuentro, el líder republicano expresó su deseo de “involucrar” a Machado en la transición en Venezuela, aunque también asegura que tiene “muy buena relación” con Rodríguez, a quien define como “una persona fantástica”.
España como ejemplo
Rubio puso este miércoles como ejemplo para Venezuela la transición democrática española tras la muerte del dictador Francisco Franco en 1975.
“Hay precedentes. Puedo mencionar varios ejemplos, como España o Paraguay, lugares donde hubo una transición de un régimen autocrático a una democracia y llevó tiempo”, dijo durante una audiencia en el Senado para explicar la política de la Administración de Donald Trump hacia Venezuela.
El jefe de la diplomacia estadounidense dijo que ahora no puede dar “un plazo exacto” de cuánto tiempo tardará la transición en Venezuela, pero subrayó que “no puede durar para siempre”.
“Tenemos que haber avanzado mucho más, en tres, cuatro o cinco meses, para que la situación no sea la misma que hoy. Probablemente podré dar una mejor respuesta cuando finalmente tengamos gente sobre el terreno”, como la embajadora, consideró.
Rubio insistió en la diferencia entre hablar por teléfono a diario con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, y en trabajar realmente con la sociedad civil y con las autoridades locales.
“Lo único que les digo es que, antes de esto, la situación estaba estancada. Antes de esto, habíamos pasado 14 años intentando cambiar la dinámica en Venezuela. Esta es la primera vez en más de una década que vemos la posibilidad de cambiar las condiciones de la sociedad”, subrayó.
