El año político empieza con el ciclo electoral ya en marcha. Un carrusel de citas en las urnas que llegará, sin descanso, hasta el verano. Tras la victoria del PP en los comicios en Extremadura, los populares se preparan para asestar un hat trick al presidente del Gobierno. Quieren ir minando a Pedro Sánchez con victorias consecutivas en Aragón, Castilla y León y en Andalucía. Sin embargo, dirigentes del partido no ocultan su inquietud sobre cómo las negociaciones con el partido de Santiago Abascal pueden afectar a las distintas campañas autonómicas.
“Las negociaciones en Extremadura se desarrollarán en mitad de la campaña aragonesa y así sucesivamente”, reflexiona un barón autonómico, que teme una “contaminación” de los procesos electorales. El líder popular ya ha verbalizado que sus presidentes autonómicos tienen “vía libre” para pactar con VOX. Feijóo lo dice siendo totalmente consciente de que VOX no quiere entrar a formar parte de los ejecutivos hasta las elecciones generales, como publicó este periódico.

Por ello, los barones están en una situación estratégicamente delicada. Evidentemente no quieren gobernar con los de Abascal, pero son conscientes de que VOX seguirá subiendo mientras no gobiernen y no sufran el desgaste propio de la gestión. “Han roto su techo y están cerca del 20% de intención de voto. Las mayorías absolutas han terminado”, asume un miembro de la cúpula nacional.
Por ello, hay un sector del partido, cada vez mayor, que defiende ofrecer abiertamente cargos a los de Abascal para “retratarles” ante su negativa a formar parte de los gobiernos. En el PP ya han asumido que tendrán que entenderse con ellos tanto en las comunidades como a nivel nacional. No queda otra.
Por su parte, Feijóo afronta el 2026 convencido de que la “centralidad” es lo que le llevará a alcanzar los 10 millones de votantes que necesita. No se mueve de su postura fijada en el último Congreso Nacional. El objetivo de las citas electorales es captar voto en el caladero del PSOE, un partido que ha abandonado el centro político, según creen en Génova 13. Por tanto, el primer frente para debilitar a Sánchez, mes tras mes, serán las propias urnas.

Oposición en el Senado y en las calles
El segundo frente que, previsiblemente, irá desestabilizando al Gobierno será el judicial. O así lo desean en las filas populares. Este año se sentarán en el banquillo el hermano del presidente Sánchez y el que fuera su mano derecha, José Luis Ábalos. Antes de ver la cara al juez, el ex secretario de Organización del PSOE declarará en la comisión de investigación sobre el caso Koldo. El Senado ha pedido autorización al Tribunal Supremo para que pueda ser trasladado desde prisión a la Cámara Alta el jueves 8 de enero.
Dicha comisión se ha convertido en uno de los puntos clave en la estrategia de Feijóo. Este mes deberán citar de nuevo a la mujer de Santos Cerdán, que entregó un parte médico para no acudir en su primera citación. Además, el líder del PP ya valora llamar a comparecer a la mujer del presidente del Gobierno. Convocar a Begoña Gómez era una línea roja para los populares. Ya no lo es.
Por su parte, al Senado también acudirá el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. Será el último de todos los comparecientes en ir a la Cámara Alta. Zapatero cerrará la comisión, por lo que aún quedan varios meses para ver al expresidente por allí.

Además, los tribunales seguirán investigando si existe financiación irregular en el PSOE. Es la línea roja que algunos socios ha puesto para dejar caer al Gobierno.
Según vayan avanzando las investigaciones, Feijóo también volverá a sacar a los ciudadanos a la calle. La última manifestación convocada fue en el Templo de Debod, el pasado 30 de noviembre. La percepción de la cúpula fue buena y superaron las expectativas. Habrá más concentraciones aunque, de momento, no hay fecha confirmada.
Interparlamentaria estratégica en Galicia
Para lo que sí hay fecha es para la interparlamentaria popular con la que Feijoó pretende engrasar la maquinaria para hacer frente a este 2026. Un año decisivo que los populares esperan termine con la llegada de su líder nacional a la Moncloa.
Así, el próximo fin de semana el PP arrancará su curso político en A Coruña. Hasta allí se desplazará la cúpula y Feijóo cerrará filas con los más de 300 diputados, senadores y eurodiputados populares. También viajarán hasta Galicia los presidentes autonómicos.
Durante esos dos días -10 y 11 de enero-, el partido buscará actualizar su estrategia parlamentaria para conseguir cercar al Gobierno. En la dirección nacional consideran que el Ejecutivo no cuenta con mayoría en el Congreso y ven cada vez más factible que se dé también un adelanto electoral a nivel nacional. “Sánchez no podrá acabar 2026 así”, creen en Génova 13. Hay quien también piensa, dentro del partido, que Sánchez aguantará y convocará un superdomingo electoral junto a las municipales de mayo del 2027.



