La cumbre Iberoamericana iba a ser una de las patas del Gobierno de Sánchez de cara a las próximas elecciones del 29 de noviembre.
El presidente se iba a erigir nuevamente como un líder en la acción exterior, con todo a su favor: la Cumbre, “Iberoamérica. Juntos construimos nuestra Comunidad. Juntos la proyectamos hacia el futuro y hacia el mundo”, se celebrará los días 4 y 5 con España como país anfitrión, a cuenta del Jefe del Estado.
Sin embargo, la realidad ha virado el rumbo del viento por dos motivos, según aducen fuentes diplomáticas: la escasa asistencia de los presidentes aliados, y la sombra del accidente ferroviario de Urda (Toledo).

Una alta representación del “Escudo de las Américas”
Los líderes iberoamericanos que asistirán a la Cumbre conforman el “Escudo de las Américas”, una alianza de seguridad impulsada por Donald Trump y presentada en Florida en marzo de 2026, con el objeto de coordinar a países del continente contra el narcotráfico y el crimen organizado, e integrada por una quincena de países.
De los líderes iberoamericanos que asisten, apenas el presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, no forma parte de él. Javier Milei (Argentina), Rodrigo Paz (Bolivia), José Antonio Kast (Chile), Laura Fernández (Costa Rica), Nasry Asfura (Honduras) y Luis Abinader (República Dominicana) representan a los países que conforman dicha iniciativa impulsada por el presidente norteamericano, Donald Trump.

Con la excepción de Milei, Felipe VI mantuvo este martes unas audiencias en el Palacio Real con Kast, Asfura, Arévalo y Fernández, el jueves con el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, y el viernes con Paz Pereira. Con quien no está previsto que mantenga una audiencia, a fecha de este martes, es con Milei. Según lo habitual, un mandatario extranjero se reúne con el Jefe del Estado si previamente lo ha hecho con el presidente del Gobierno, y tras la acogida hostil del Ejecutivo al presidente argentino en su reciente visita las probabilidades de que esto se produzcan son altamente reducidas.
El resto de países asistentes: Colombia, El Salvador y Ecuador, estarán encabezadas por sus vicepresidentes, y Brasil, México, Venezuela y Cuba, por sus ministros de Asuntos Exteriores.

Es decir, ni los principales valedores de Sánchez, como Claudia Sheinbaum (México) o Lula Da Silva (Brasil) estarán en la sesión plenaria, a diferencia de la cumbre progresista convocada por el gobierno el pasado mes de abril, en la que Sánchez sacó toda su artillería anti trumpista y reivindicativa de la bandera izquierdista.
El Gobierno jugará la baza del papel “desintegrador” de la extrema derecha
El presidente Sánchez es consciente de que otra de sus patas estratégicas de cara a a los comicios generales es alertar del “papel desintegrador” que juega la derecha. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ya preparó el terreno el pasado lunes en las conferencias del “World In Progress”, organizadas por el grupo PRISA. El ministro aseguró que detrás de las revueltas callejeras en París y Barcelona se encuentran “injerencias externas” de la derecha, con la intención de poralizar. ” Para ellos, la principal amenaza es el resurgimiento de la extrema derecha. Y lo van a vender como principal freno a la integración. No obstante, el ecosistema no es propicio, sino más bien adverso”, afirman las mismas fuentes.
La sombra del accidente ferroviario
Otro de los elementos que juegan en contra de la inminente Cumbre ha sido el trágico accidente ferroviario en Urda (Toledo) sucedido el pasado 28 de octubre, el segundo en apenas 9 meses, y en el que han perdido la vida 69 personas. “La cumbre se ha visto golpeada duramente por el accidente de Toledo”, aseguran.
“La convocatoria internacional iba a significar una reafirmación de la capacidad de España como elemento aglutinador de la comunidad iberoamericana, y por otro lado de Madrid -curiosamente la CAM en la que no gobierna Sánchez- como centro de organización de conferencias”. A nivel global, la celebración de una cumbre de estas características proyecta imagen de modernidad y prosperidad de país, afirman. “Y de la que el Gobierno saca rédito, como ya sucedió en la Cumbre de la OTAN”. En 2022, el macro encuentro de la Alianza Atlántica aglutinó en la capital española a 42 países. “No se trata tanto de la propia Cumbre en sí, que tiene carácter técnico, sino la calidad de vida en la ciudad embajadora”.

El programa de la Cumbre
Este miércoles, el Palacete de los duques de Pastrana será el escenario de la entrega del premio Enrique V Iglesias al desarrollo del palacio empresarial Iberoamericano, y del programa iberoamericano de discapacidad: “90 millones se multiplican, las personas con discapacidad, protagonistas del crecimiento iberoamericano”.
A las 15:00 horas, en la plaza de toros de las Ventas tendrá lugar el encuentro empresarial Iberoamericano, que contará con un discurso del Jefe del Estado. Tres horas y media después será la inauguración oficial de la Cumbre de Jefes de Estado en el Teatro Real, y a la cena posterior en el Palacio de Oriente. Ambos actos serán presididos por los Reyes y contarán con discursos del Jefe del Estado.

La comprometida agenda paralela de Doña Letizia
El jueves se celebrará la sesión plenaria de la Cumbre, y a la vez la Reina tendrá un acto paralelo en el Palacio de El Pardo con las mujeres y maridos de las mandatarias. Doña Letizia ha querido organizar un acto con contenido, de tal forma que no quedara reducido a una foto de grupo, y presidirá una mesa que abordará la lacra de la explotación sexual.

