
María Corina no es un felpudo (o eso espero)
El espectáculo es despreciable, harto confuso y, justo por eso, excelente: el Tío Don secuestra al dictador Maduro y, al instante, el ecosistema político patrio se convierte en la nave de los locos. El PSOE y sus lacayos mediáticos descubren ahora, ¡ahora!, que en Venezuela había presos políticos españoles –“retenidos”, Sánchez dixit– y le agradecen […]