Ana Crespo hace historia: “Hablar de matemáticas de género es llamarnos tontas”

La única mujer de la historia elegida presidenta de la Real Academia de Ciencias asume desde hoy el cargo. "Los científicos tenemos la obligación de opinar aunque no nos pregunten", afirma

La presidenta de la Real Academia de las Ciencias

La nueva presidenta de la Real Academia de las Ciencias, desde el sillón que ocupará a partir de hoy en el Salón de Plenos IGC

Primera mujer presidenta de la Real Academia de Ciencias Exactas, físicas y Naturales. ¿Cómo ha recibido este nombramiento?

Con una sorpresa enorme por el apoyo que he recibido. Y un agradecimiento muy grande. Había muchos colegas que me habían dicho que diera el paso y lo intentara. Pero siempre piensas que puede haber otro mejor, y seguramente lo haya. Tanto respaldo aporta mucha serenidad para afrontar el cargo relajadamente

Con la sensación de que se confía en usted.

Claro, además tengo experiencia de gestión de esta institución y eso me relaja mucho.

¿Significa algo para usted ser la primera mujer?

Muchísimo. Es como decir, va por todas las mujeres inasequibles al desaliento. Estamos donde estamos porque hay socialmente mucho apoyo a las cuestiones de género, pero esto se debe a que hay muchas mujeres que han estado empujando por la igualdad de derechos.

¿Hay discriminación en la Ciencia?

No, no hay mucha discriminación en la ciencia como tal. Los chicos y las chicas que se inician en la carrera científica compiten abiertamente. Sí que algunas veces en convocatorias yo he acusado sesgos, pero los organismos convocantes lo han reconocido y se ha puesto bajo estudio.

¿A la hora de calificar resultados, se refiere?

Sí. Pero cuando eso ha sido así se ha atacado ese punto y las mujeres científicas han estado muy pendientes. Pero el mayor sesgo se produce en los cargos de dirección y gestión. No puedo aclarar por qué se produce, y cada caso es distinto. Sigue habiendo problemas muy serios, como la maternidad. Es un socavón en el currículum de las mujeres, y la especie es de los dos, de mujeres y de hombres. Entonces, si no cambiamos las cosas, ¿Cómo vamos a avanzar?

¿Pondría todo el foco en la conciliación?
La maternidad ha hecho caer la productividad científica en las mujeres. Eso hay que considerarlo y hay que tenerlo siempre en cuenta.

¿La mujer prioriza a sus hijos?

Efectivamente, entran igual número de mujeres jóvenes que de hombres jóvenes a la carrera científica, y luego la balanza se va cayendo hacia un lado.

Le pregunto por esto porque ahora las niñas están empezando a escoger más carreras de ciencias, pero es algo muy reciente. ¿Por qué cree que sucede esto? Delante de mí tengo el ejemplo de que la mujer está perfectamente capacitada.

Mira, yo he leído un artículo de una fuente muy solvente que dice que eso se producía porque a las niñas la inteligencia más enfocada a las ciencias les parecía un espacio de chicos porque desde pequeñas lo han aprendido así.

O sea, cree que es una cuestión más educacional que neurológica.

Sí. De percepciones asumidas. Y no es así, está probado que en cuanto que las mujeres acceden a ese tipo de estudios compiten exactamente igual.

Se llegó a plantear en 2021 desde un grupo político que había que aplicar matemáticas de género. ¿Qué opinión le merecen estas propuestas?

¿Matemáticas de género? (Pone cara de incomprensión)

Como decir que había que adaptar las matemáticas a la mente femenina.

No, yo no creo en eso. Lo que sí que hay que hacer es derrochar en educación, eliminar bulos y hablar con seriedad y con rigor científico. Eso es como llamarnos tontas. ¿Cómo somos tontas hay que adaptarnos los conocimientos?

Las Reales Academias se perciben con respeto y distancia. ¿Cree que se podrían integrar más en la sociedad?

Es cierto que se ven las academias como una cosa antigua, y es algo que no debería ser. En este mundo, como es obvio, prima la experiencia. Para ser académico se evalúa el trabajo científico a lo largo de la vida, se valora la experiencia.

También sucede que los jóvenes estudian pensando en las salidas profesionales y ven que un influencer cobra mucho más que un científico.

Es evidente que los chicos y las chicas quieren tener una buena vida, una vida cómoda. Yo lo que creo que es importantísimo es que elijan lo que les gusta y les enseñen a tener un buen conocimiento de sí mismos, para saber que eso que les gusta también está respaldado por sus capacidades, eso es otra clave educativa muy importante.

¿Hay alguna cuota de juventud?

En la Academia, al igual que en los estatutos se cambiaron para que hubiera un incremento de mujeres, desde el año 20 de cada cinco hombres al menos dos han de ser mujeres, también hemos rejuvenecido la plantilla. En la categoría básica de académicos, el 50% han de tener menos de 50 años. Entonces eso nos parece muy importante, porque a mi edad tienes mucha experiencia para algunas cosas de la vida, pero también cuenta mucho la mente fresca, arriesgada y a veces un poco insensata del investigador joven.

Con menos conductas aprendidas.

Sí. Es imprescindible trabajar con jóvenes, tienen que estar con nosotros en la discusión. En los nuevos ingresos, cerca del 80% son menores de 50 años en la categoría básica de académico.

Algo que está creciendo con nuestros jóvenes es la inteligencia artificial. ¿Cree que es una amenaza para nuestra sociedad?

Tenemos que vivir con ella, porque nosotros mismos la estamos fabricando. Llamarla inteligencia artificial es una manera de hacerlo atractiva, pero a mi juicio no muy correcta. ¿Qué inteligencia? La gente piensa que está creada según como creemos que funciona el cerebro en las bases neuronales, pero ni siquiera todas las bases de la inteligencia artificial están basadas en los mismos tipos de modelo.

¿Entonces, no podrá sustituir al cerebro humano?
Yo creo que no. Con el ChatGPT, por ejemplo, el programa te devuelve lo que les estás pidiendo, pero depende de los datos que haya de lo que le has pedido y además te da distintas posibilidades y le dices, no, esto no te ha quedado bien. Son herramientas que ayudan, pero al menos hoy puede soltar todavía unas barbaridades que para andar por casa bien, pero es efectivo si se considera lo que es, una ayuda fabulosa.

La presidenta bajo el cuadro de un presidente de la Real Academia de las Ciencias

La nueva presidenta de la RAC, bajo el retrato de su referencia, el ex presidente Blas Cabrera y Felipe

¿Hay mucha intromisión de la política en la Ciencia?
A mí me parece que es un disparate enorme el meterse en un charco para resolver un problema importante sin consultar. Eso no es propio de sociedades evolucionadas. El que gobierna es el que debe tomar las decisiones, pero bien informado. El científico opina y el gobernante decide, y si me ha parecido bien o mal, se resuelve cada 4 años. Lo importante es que se documenten bien, y si no lo encuentran en España, que se busque en la otra parte del mundo.

En el mundo científico hay muchas posturas diversas…

Sí, para mí es básico que cada campo se ciña a lo que sabe. Para nosotros ha sido muy importante la interdisciplinariedad. A veces coges la sección de compañeros que se dedican a esto y hablas con ellos muchísimo y luego de repente el de al lado tiene otra visión… Eso es fantástico. Y la tercera parte más importante es la independencia. Aquí no hay problemas corporativos, como por ejemplo es que si me dan en este departamento una plaza entonces no la tiene el otro departamento. Entre todos hay una gran conexión.

¿Cree que algo debe evolucionar dentro de la Academia?
Yo creo que nosotros tenemos la obligación de opinar. Nuestros estatutos dicen que tenemos que asesorar a Gobiernos, corporaciones y quien nos lo solicite. Pero yo creo que aunque no nos lo pidan tenemos obligación de expresarnos y de opinar.

¿Por ejemplo?

En Naciones Unidas hay que llegar a determinados acuerdos, porque se querían poner límites en el estudio de las especies. Nos reunimos y nos pronunciamos y llegamos a una voluntad. Nosotros consideramos que no había que perder de vista el acceso al conocimiento por el hecho de que los países terceros se crean expoliados de sus propios recursos. Es una dialéctica complicada. Pero consideramos que no hay que poner límites al conocimiento. Nuestra obligación es colaborar en que esos límites no se produzcan.

Ha dedicado su trabajo a la investigación evolutiva, sistemática y ecológica de los líquenes. Sus trabajos tratan de la relación entre el fenotipo y genotipo, con especial énfasis en la alta homoplasia morfológica de los hongos. ¿Esto cómo se traduce?

Yo soy naturalista y he tenido los ojos muy abiertos. Cuando han ido apareciendo nuevos instrumentos he ido aplicándolos al conocimiento de la naturaleza, cuando yo era estudiante no había cogido nunca una pipeta.
Yo cogía mi lupa y miraba los caracteres morfológicos de un organismo. Y entonces yo decía: la evolución ha debido hacerse así. Pero claro, eso era muy grosero. Daba una información muy relativa. Es como decir que todas las personas de ojos azules son muy próximos entre sí, y son hermanos. Mientras que si miras las semejanzas de determinados fragmentos del segmentos del ADN, pues entonces ya estableces los parentescos.

¿Y dónde aprendió la técnica?
Yo me fui 2 años a Inglaterra, donde se obtenía la obtención de ADN mediante la técnica de PCR. Se hacía en laboratorios de biología molecular y bioquímica y era costoso. Y luego seguí con la biomonitorización, cuando se empezó a percibir que la contaminación atmosférica de las centrales térmicas podía ser muy contraproducente.

¿Cuáles son los principales retos que tiene por delante como presidenta?

Me gustaría que no nos contamináramos con las prisas. Y hay que opinar más para contar con una mejor comunicación con la sociedad.
Un asunto al que doy mucha importancia tiene que ver con el vocabulario científico en español. Evoluciona a la velocidad de la ciencia y hay que importar al español porque la ciencia se hace en inglés. Los profesores tienen que poder enseñar correctamente los conceptos a sus alumnos y la propia sociedad civil tiene que saber traducir bien. Los científicos españoles tenemos unas obligaciones. Claro, ya sé que que bastante cuesta con que tengas que controlar el inglés para para poderte mover en el campo científico, pero ahora estamos en una Academia y podemos hacerlo, esa es una misión que yo quiero trabajarla mucho. Luego hay otra misión importante que es la batalla contra los bulos.

¿Se está enfrentando en la actualidad a alguno en concreto?

Sí, por ejemplo, el hombre sí llegó a la Luna. Hemos hecho un vídeo muy sencillo que aclara y enseña por qué si sabemos que llegó a la luna. Divertido y cortito.

¿Tienen acuerdos educativos para sus objetivos?
La educación importa mucho. Hay que transmitir nuestros conocimientos a la docencia para que puedan impartirlos bien. Estamos siempre en contacto con los docentes de enseñanzas medias. Nosotros tenemos convenios, 17 comunidades están metidas en un programa de matemáticas importante que se llama Stalmat.  Hay más cosas que hacer a través de conferencias, seminarios y programas de divulgación que tenemos 2 o 3 o en marcha. Nuestra revista, aparte de la de matemáticas, que es un revistón, es muy competitiva del. Del mejor 5% de las revistas del mundo de matemáticas.

¿Cómo percibimos la utilidad de las matemáticas en el día a día?
Rubén Ruiz, que es un matemático que trabaja en Amazon y dio una charla súper apasionante sobre cómo los de Amazon utilizan las matemáticas para hacer rutas de transporte en 40 minutos.