Dos semanas y media después del fatídico accidente entre dos trenes de alta velocidad que se saldó con la vida de 46 personas en Adamuz (Córdoba), las conexiones ferroviarias entre Madrid y Andalucía permanecen cerradas. Una realidad que no escapa al plano económico. Así, el sector turístico señala ahora un claro perjuicio para su actividad. En declaraciones a Artículo14, la Asociación de Viviendas y Apartamentos Turísticos de Andalucía (AVVAPro) denuncia que desde el siniestro se ha producido un incremento de cancelaciones cercano al 8% respecto al habitual. Y confiesa registrar un descenso de las reservas de en torno el 20%.
Si se compara el porcentaje con el gasto total de los turistas durante los dos primeros meses de 2025, cuando el desembolso en la comunidad autónoma alcanzó los 2.600 millones de euros -según datos del Instituto Nacional de Estadística-, el sector se estaría jugando ahora más de 525 millones en Andalucía.
“Una ruina”
En esta misma línea, Sergio García, presidente de la Asociación de Agencias de Viajes Asociadas de Andalucía (Aedav), destaca que, ya cerrado el mes, ha sido “uno de los peores eneros desde hace mucho tiempo“. García, que a título personal se encarga principalmente de ofrecer servicios de viaje de negocios a empresas, resalta que “muchos de los clientes han retrasado sus reuniones o directamente las han cancelado. Con Fitur, por ejemplo, hicimos todo el trabajo de venta de billetes para luego tener que devolverlo”. Y concluye: “En fin, es una ruina”. Aunque espera que “quien no viaje ahora, lo haga más adelante”.
Entre los peores parados, las patronales coinciden en que las capitales de interior son las más damnificadas. “Córdoba y Sevilla cuentan con mucho turismo nacional y dependen del tren. En cambio, Málaga tiene la suerte de albergar un aeropuerto con casi 200 destinos con vuelo directo. En su caso, el perjuicio es mucho menor“.
Movilidad de pasajeros
En este sentido, la Federación Andaluza de Agencias de Viajes (FAAV) reconoció recientemente que el corte del tráfico ferroviario entre Madrid y las principales capitales de la comunidad autónoma está provocando “un bloqueo sin precedentes en la movilidad de viajeros”. Lo que obliga a que muchas agencias de viajes de la región estén “obligadas a gestionar cancelaciones o reprogramaciones”.
Para hacer frente a la reducción de las conexiones, las aerolíneas que operan corredores peninsulares con Andalucía han reforzado sus conexiones y, a priori, limitado el precio de sus billetes. En concreto, Iberia añadió el 19 de enero dos vuelos extra en las rutas de Madrid-Sevilla y Madrid -Málaga. A partir del 20 de enero se sumó un vuelo adicional diario en ambos enlaces. Y, a su vez, en la conexión con Sevilla se ha aplicado un “aumento de capacidad en algunos vuelos“, que han pasado de operarse con aviones A320 a A321. Además, desde el pasado martes 3 de febrero y hasta el domingo 15 la aerolínea ha reforzado la conexión con la capital hispalense con un vuelo extra diario en cada trayecto entre ambas ciudades.
En total, en el corredor Madrid-Sevilla se han ofertado 19.270 asientos adicionales, lo que supone elevar la capacidad en un 74%. Mientras, en la ruta con Málaga se han incorporado 5.856 plazas más, un 57% adicional. “Estamos vendiendo más vuelos que nunca. Es probable que las operaciones estén entre un 400 y un 500% por encima de la media“, manifiesta Sergio García.
10 millones de viajeros
Pese a este último refuerzo, las operadoras aéreas no son capaces de absorber toda la demanda de usuarios que acapara el tren. Según los datos del último informe de la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia (CNMC), los corredores ferroviarios de larga distancia entre Madrid-Sevilla y Madrid-Málaga/Granada registraron en 2024 más de 10 millones de viajeros.
En cambio, el tráfico aéreo entre Madrid-Málaga anotó aproximadamente 697.000 pasajeros, y la ruta Madrid-Sevilla movió en torno a 870.000 usuarios. Así, el transporte ferroviario, con 10.055.267 viajeros en las mismas rutas, representó aproximadamente el 86,5% del total. Y deja al tráfico aéreo con el 13,5% restante. Lo que refleja la clara preferencia por el AVE frente al avión en los desplazamientos entre Madrid y Andalucía.
En este sentido, la FAAV ha asegurado que “las opciones aéreas resultan claramente insuficientes para absorber la demanda”. Y han alertado de que las agencias, como primer eslabón de atención al viajero, están asumiendo una “presión extraordinaria en un contexto de absoluta falta de certidumbre, sin disponer de información fiable que poder trasladar a los usuarios”.
Precios disparados
Además, el precio de los vuelos no para de subir. El presidente de Aedav reconoce antes de atender a este medio haber cerrado la venta de un billete de vuelo ida y vuelta de Madrid a Málaga a un cliente por 552,14 euros. “Las compañías aéreas están sacando tajada después de lo de Adamuz. Hay mucha demanda y la mayoría de los aviones están ya sin disponibilidad”. Durante la llamada telefónica, García vuelve a comprobar el precio de ese mismo vuelo para corroborar la variación. Solo 20 minutos después de la primera reserva ya estaba a 609 euros. “Es increíble, no para de fluctuar. Si el comprador ahora quisiera venir con un acompañante, tendría que pagar casi 60 euros más“.

Ahora, y tras anunciar el ministro de Transportes, Óscar Puente, que no hay una fecha estipulada de reapertura de la línea debido a las fuertes lluvias en la región, la certidumbre para el sector parece no llegar nunca. Por ello, la Federación avisa del daño “reputacional” que la crisis está causando a Andalucía.
Al mismo tiempo, Sergio García se lamenta de la perdida de confianza de los clientes en el tren. “Teníamos un orgullo de servicio, era un sello de calidad ante los extranjeros que preguntaban. Después de lo ocurrido, va a costar mucho recuperar la credibilidad”. Y zanja: “Es una mancha que estará ahí para siempre”.
