Street Style

Guía práctica de la New York Fashion Week: las pistas que marcarán el Otoño-Invierno

La New York Fashion Week, que se celebra del 11 al 16 de febrero, marca el primer gran punto de referencia de la temporada otoño-invierno

Fotografía: Kiloycuarto

La New York Fashion Week (11–16 de febrero) es el primer gran filtro de la temporada fría. Aquí se decide qué ideas se quedarán en el moodboard y cuáles acabarán aterrizando en el armario real dentro de unos meses. La clave no es ver todos los desfiles, sino mirar con intención. Te contamos dónde fijarte para detectar tendencias de Otoño/Invierno 26 antes de que se conviertan en titulares.

Lo primero es observar la silueta, porque la silueta manda incluso cuando los detalles cambian. En cada colección, pregúntate qué proporción propone: ¿hombros que construyen presencia o líneas más caídas y suaves? ¿Cinturas marcadas o una caída recta que desdibuja el cuerpo? ¿Largos que vuelven al midi o una batalla entre mini y maxi? Cuando la misma forma aparece en marcas con ADN distinto, deja de ser “una idea bonita” y pasa a ser dirección de temporada. No hace falta recordar nombres de looks; basta con reconocer el patrón.

El abrigo, protagonista absoluto

En febrero, además, el abrigo se convierte en protagonista absoluto y suele ser la pista más fiable de lo que compraremos después. El outerwear en NYFW funciona como termómetro: si hay repetición de abrigos envolventes con cinturón, de estructuras cocoon, de trench de cuero o de pelo (real o efecto), eso te está diciendo que la temporada se define por una necesidad concreta: protección, presencia, comodidad, o incluso dramatismo. Fíjate también en cómo se llevan: abiertos como capa, cruzados y ajustados, larguísimos rozando el suelo o cortos que dejan ver la pierna. La forma de llevarlo es tan tendencia como la prenda en sí.

Durante la New York Fashion Week, el diseño apuesta por el contraste

La sastrería

Luego viene la sastrería, que suele ser el indicador más “de calle” de toda la semana. El traje no miente. Marca hacia dónde va la silueta comercial. Mira dónde cae el pantalón (tiro, ancho, si hay pinzas), cuánto dura el blazer (a cadera, a muslo), si se impone el cruce doble o si el cierre vuelve a ser importante. Cuando el traje se lleva cerrado, el mensaje es de estructura y control; cuando se abre y se combina con capas fluidas, la historia cambia hacia lo relajado. Incluso el chaleco, si aparece como top o como capa intermedia, puede convertirse en esa pieza que, sin hacer ruido, termina saliendo en todos los reels.

Tejidos y texturas

A partir de ahí, la lectura se vuelve sensorial: tejidos y texturas. Muchas veces la “tendencia” no está en el dibujo, sino en el material. Un invierno con mucho punto grueso y tacto mullido suele hablar de refugio; si el cuero (mate o brillo) domina, la temporada se endurece y se estiliza; si aparecen transparencias en clave invernal, es una forma de superponer capas y de llevar la noche a la calle. Cuando un tejido se repite en categorías distintas -por ejemplo, el mismo acabado aparece en falda, abrigo y vestido- ahí tienes una pista fuerte.

El zapato

El calzado es otra señal temprana, porque los zapatos se contagian rápido. No necesitas analizar cada par, solo detectar si cambia la silueta general: ¿punta afilada o cuadrada? ¿tacón kitten, bloque o plataforma? ¿bota ceñida tipo media, bota slouchy con caída o biker con actitud? El zapato marca el ritmo del look. Un tacón discreto eleva la vuelta de lo “fácil y pulido”; una plataforma empuja a una estética más potente; una bota alta repetida en varios estilismos suele anticipar el uniforme del próximo invierno.

El bolso

Con los bolsos pasa algo parecido: lo importante no es el modelo, sino la familia. Si ves muchos bolsos maxi con intención funcional, estás viendo una temporada práctica, urbana y de ritmo rápido. Si vuelven los mini en clave joya, el mensaje es más nocturno o más estilizado. Observa si son rígidos o blandos, si el herraje se muestra o se esconde, si se llevan pegados al cuerpo o “colgando” con despreocupación. Cuando un formato se repite en looks de día y de noche, suele tener recorrido.

En esta pasarela se percibe una paleta intensa, nocturna y sofisticada

El color

El color conviene leerlo como paleta, no como “el color estrella”. En NYFW, el negro siempre aparece, pero lo interesante es con qué convive. Si el negro se mezcla con un acento repetido (un rojo, un plata, un azul hielo, un verde) ese acento puede convertirse en firma visual de temporada. Y luego están los nuevos neutros: a veces el verdadero cambio es que el chocolate desplaza al negro, o que el gris se vuelve el fondo dominante, o que el crema aparece como “lujo silencioso”. No busques un arcoíris: busca consistencia.

El styling

Hay otra capa que a menudo crea tendencia más rápido que la ropa: el styling. Aquí nacen microtendencias que luego se replican con lo que ya tenemos en casa. Vestido sobre pantalón, cinturones dobles, capas interiores visibles (lencería, bodys, slips), corbatas, guantes, bufandas XL… Si una idea de estilismo es fácil de copiar y se ve bien en foto, tiene papeletas de hacerse viral antes de que lleguen las prendas nuevas a tienda. Por eso conviene mirar cómo se combinan las piezas, no solo cuáles son.

New York Fashion Week. Las modelos desfilan con vestidos de noche de lentejuelas

Belleza y pelo

Incluso belleza y pelo dan pistas del clima cultural del O/I 26. Cuando el maquillaje tiende a piel natural y pelo pulido, la sensación suele ser más minimal y sofisticada. Si aparece brillo, textura, o labios marcados, la temporada suele apuntar a una energía más nocturna o más expresiva. La belleza es el marco emocional de la colección.

¿Qué historia cuenta la semana?

Y al final, la gran pregunta: ¿qué historia cuenta la semana? Muchas temporadas se entienden mejor por su narrativa que por una lista de prendas. ¿Se respira protección y abrigo, como si la ropa quisiera aislarte del mundo? ¿Se siente poder, con sastrería fuerte y materiales duros? ¿Hay romanticismo, movimiento y ligereza? Si varias marcas terminan en el mismo “mood”, estás viendo el espíritu del Otoño/Invierno 26.

Para usar esta guía sin agotarte, el truco es simple: no te obsesiones con un desfile, obsesiónate con las repeticiones. Si algo aparece una vez, es anécdota; si aparece en varias colecciones con enfoques distintos, es señal. Guarda capturas por categorías (silueta, abrigo, zapato, bolso, paleta) y en dos días tendrás un mapa más fiable que cualquier predicción grandilocuente. Cuando empiecen los titulares de “lo que se llevará”, tú ya habrás visto las pistas en su estado más puro… justo cuando nacen.

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