Para Rebecca Hanson, profesora adjunta del Departamento de Sociología y Criminología y Derecho y del Centro de Estudios Latinoamericanos, y directora del Laboratorio Internacional de Etnografía de la Universidad de Florida, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no está interesado en la democracia en Venezuela: su agenda es más bien económica y migratoria. Es más, en opinión de Hanson, la captura de Nicolás Maduro no busca una transición, sino que Washington está más interesado en la estabilidad del chavismo. La experta en Venezuela recuerda que “dada la facilidad con la que fue encontrado y capturado Maduro, es probable que las especulaciones”, sobre que figuras dentro del chavismo estuvieron involucradas en negociaciones con la Administración Trump, “sean ciertas”.
Ante una cita este jueves para María Corina Machado, Hanson recuerda que la oposición apostó por Trump pero ahora ha quedado fuera del tablero, y en el enfoque tan personal del magnate republicano y en sus objetivos en Venezuela, “la oposición no tiene nada que ofrecer a Estados Unidos”.
Sobre el principal reto de la nueva mandataria en Venezuela, Delcy Rodríguez, la experta indica que “la tensión entre el sector civil, representado por Delcy y Jorge Rodríguez, y el sector militar, encarnado por Cabello y Padrino López, es quizás el asunto más complicado al que se enfrenta la presidenta interina”.

-¿Se está produciendo una verdadera transición en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro la semana pasada por parte de las fuerzas especiales estadounidenses?
-Por ahora no hay indicios de que se esté produciendo una transición. La invasión en sí misma no parece haber tenido como objetivo promover una transición. De hecho, existe una especulación generalizada de que figuras dentro del chavismo estuvieron involucradas en negociaciones con la Administración Trump para facilitar la destitución de Maduro. Y dada la relativa facilidad con la que fue encontrado y capturado, es probable que estas especulaciones sean ciertas. Maduro, aunque es una figura increíblemente importante en el chavismo, es solo uno de los muchos actores poderosos. Destituirlo y dejar a todas las demás figuras, como Delcy Rodríguez y Diosdado Cabello, en sus puestos de poder permite que el chavismo siga gobernando. Las declaraciones públicas de la Administración Trump, así como los recientes anuncios sobre sus planes para Venezuela, sugieren que están más interesados en la estabilidad -que el chavismo está en mejores condiciones de proporcionar que la oposición- que en una transición política o la democracia.
-¿Está el presidente Donald Trump interesado en la democracia y los derechos humanos en Venezuela? Parece muy claro que su principal interés es el petróleo…
–Trump ni siquiera ha mencionado de boquilla conceptos como la democracia y los derechos humanos en sus declaraciones públicas desde la invasión estadounidense de Venezuela. A diferencia de los anteriores presidentes de Estados Unidos, que justificaban las invasiones y las incursiones militares como intentos de defender la democracia, Trump ha sido sorprendentemente franco sobre el hecho de que su interés en Venezuela es económico y no ideológico o político.

Aun así, no creo que podamos atribuir la invasión estadounidense o los intereses de Trump en Venezuela únicamente al petróleo. Por ejemplo, la Administración Trump se convenció hace mucho tiempo, gracias a figuras de la oposición, de que tan pronto como Maduro cayera, los migrantes venezolanos regresarían a su país. Esto es algo que le interesa mucho a la Administración Trump, dada su postura racista, xenófoba y antiinmigrante. Además, una invasión podría permitir a la Administración Trump justificar de nuevo las deportaciones de venezolanos en virtud de la Ley de Enemigos Extranjeros, a la que el Tribunal Supremo impuso restricciones en verano. No creo que podamos sobreestimar la importancia de las cuestiones migratorias y de deportación en este caso. Otro factor es el deseo de Trump de dejar atrás una reputación de hombre fuerte. Si nos fijamos en el discurso utilizado por Trump, Miller y otros miembros de la Administración desde la invasión, se caracteriza por la hipermasculinidad, la brutalidad y la violencia masculinas, y un machismo exagerado. Este es el legado que Trump quiere dejar, y Venezuela era el objetivo perfecto para que él demostrara su dominio.
-¿Cuáles son los principales retos de la presidenta interina Delcy Rodríguez como líder de Venezuela? ¿Diosdado Cabello?
-La tensión entre el sector civil, representado por Delcy y Jorge Rodríguez, y el sector militar, encarnado por Cabello y Padrino López, es quizás el asunto más complicado al que se enfrenta la presidenta interina. Las relaciones entre estos dos sectores dentro del chavismo ya eran muy tensas antes de la invasión. Delcy Rodríguez tiene que gestionar las exigencias de Estados Unidos y asegurar al Ejército que sus intereses económicos, incluido el acceso al petróleo, la minería de oro y el tráfico de drogas, no se verán afectados por esas exigencias. Sigue sin estar claro cuánto durará el actual frente chavista, unificado pero ya tenso. De hecho, es probable que el ala civil de Rodríguez y el aparato militar de Cabello-Padrino López tengan diferentes niveles de tolerancia hacia las propuestas de Trump. La cohesión futura del Gobierno dependerá del control continuado por parte de los militares de las instituciones clave, así como de los mercados legales e ilícitos que sustentan la riqueza de los altos mandos.

-¿Y para la oposición y María Corina Machado que se reunirá con Trump este jueves?
-La Administración Trump ha marginado por completo a la oposición en todo esto. Este era siempre un peligro de la decisión de la oposición de centrar su atención en ganarse el apoyo de Trump y apostar por que Estados Unidos derrocara al chavismo. Dudo que Machado tenga un papel importante, si es que tiene alguno, en las próximas semanas. Una vez más, Trump parece preocupado principalmente por la estabilidad, no por la democracia o la construcción de instituciones. La oposición no tiene realmente nada que ofrecer a Estados Unidos dado ese enfoque.


