El incendio en la estación de esquí en Suiza ocurrido durante la madrugada de Año Nuevo en Crans-Montana se ha convertido en una de las mayores tragedias recientes en un espacio de ocio en Europa. Lo que comenzó como una celebración multitudinaria terminó en una escena de pánico, humo y desesperación que dejó al menos 40 muertos y 115 heridos, muchos de ellos en estado crítico.
El suceso tuvo lugar en el bar Le Constellation, uno de los locales más concurridos de la estación alpina de Crans-Montana. Especialmente, durante las fiestas navideñas. El incendio se declaró alrededor de la 1:30 horas de la madrugada, cuando el establecimiento se encontraba lleno.
Un local subterráneo lleno en plena Nochevieja
El incendio en la estación de esquí en Suiza se produjo en un local distribuido en dos niveles: una zona de bar en la planta principal y una discoteca situada en el sótano, donde se concentraba gran parte de la fiesta. Testigos presenciales relataron que las llamas comenzaron en la zona subterránea, en un espacio cerrado y con una única escalera de acceso.

Las autoridades han confirmado que el fuego devastó el local en cuestión de minutos. Aunque inicialmente se habló de una posible explosión, esta hipótesis fue descartada. La fiscal general del cantón de Valais, Béatrice Pilloud, negó de forma tajante que el incendio en la estación de esquí en Suiza estuviera relacionado con un atentado o un acto deliberado.
Bengalas, velas y un fuego que se propagó en segundos
Según el testimonio de dos mujeres francesas presentes en el interior, el incendio en la estación de esquí en Suiza pudo iniciarse cuando unas velas o bengalas colocadas sobre una botella de champán se acercaron demasiado al techo del local. El material, mayoritariamente de madera, ardió con rapidez.
Las testigos describieron cómo, en cuestión de segundos, las llamas se extendieron por el techo y provocaron su derrumbe, bloqueando la evacuación de quienes se encontraban en el sótano. “Todo empezó a arder muy rápido”, relataron, en un ambiente que pasó de festivo a caótico en instantes.
El caos, la huida y los testimonios de los supervivientes
Axel Clavier, un joven parisino de 16 años que logró sobrevivir al incendio en la estación de esquí en Suiza, explicó que no vio el inicio del fuego, pero sí la llegada de camareras con botellas y bengalas. Poco después, describe un “caos total”, con gente gritando, empujándose y buscando salidas.
Clavier logró escapar rompiendo una ventana de plexiglás tras sentirse asfixiado por el humo. Perdió todas sus pertenencias durante la huida y confirmó que uno de sus amigos falleció, mientras que otros permanecían desaparecidos horas después del siniestro.

Las autoridades suizas han evitado pronunciarse por ahora sobre si el local cumplía todas las medidas de seguridad exigidas. En relación con el incendio en la estación de esquí, la fiscal Pilloud señaló que no podía detallar aspectos como el tamaño de la escalera o las vías de escape mientras la investigación siga abierta.
Vecinos y testigos coincidieron en que la puerta de salida era “muy pequeña” para la cantidad de personas presentes. Eso habría dificultado la evacuación en los momentos más críticos.
Identificación de víctimas y respuesta internacional
El incendio en la estación de esquí en Suiza ha dejado víctimas de varias nacionalidades, incluidos jóvenes y menores. El presidente del cantón, Matthias Reynard, advirtió de que la identificación de los fallecidos podría prolongarse debido a la gravedad de las heridas.
España ha confirmado que no hay constancia de víctimas españolas, mientras que Francia e Italia han informado de heridos y desaparecidos. El dispositivo de emergencia movilizó diez helicópteros, 40 ambulancias y 150 paramédicos, y varios países europeos han ofrecido apoyo sanitario.
La tragedia, ocurrida en una estación sin nieve este invierno por la falta de precipitaciones, ha reabierto el debate sobre la seguridad en locales de ocio masivos. El incendio deja, por ahora, más preguntas que respuestas.






