SMI

Alza del SMI: ¿cuánto tendrás que subir el sueldo a tu empleada del hogar?

Las profesionales domésticas, que representan el 96% de los afiliados al régimen especial, verán su sueldo por hora efectiva trabajada elevado hasta los 9,55 euros

Yolanda Díaz con una trabajadora del hogar.
Ministerio de Trabajo.

Con el nuevo aumento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), las empleadas del hogar también verán mejoradas sus condiciones salariales. El sueldo base para quienes tienen contratos de 40 horas semanales quedará fijado en los 1.221 euros brutos mensuales a 14 pagas. Además, la mejora será con carácter retroactivo al 1 de enero del presente ejercicio y estará exenta de tributación al IRPF. No obstante, la cuantía varía para aquellos con acuerdos contractuales de duración determinada.

En estos, la normativa reconoce que la jornada será remunerada con 57,82 euros, frente a los 40,70 euros estipulados de naturaleza general. Pero para los profesionales dedicados al trabajo doméstico, el real decreto reconoce una retribución ajustada a la hora efectiva trabajada. Así, el personal alcanzará con la nueva subida un sueldo de 9,55 euros por cada 60 minutos en su puesto, según detalla el texto que salió ayer a tramitación pública.

Si se extrapolan estas cifras a una jornada completa de ocho horas, la diferencia se hace aún más evidente. El salario diario en los contratos de 40 horas semanales está calculado sobre 30 días al mes, pese a que su trabajo real es de 22 días laborables, al descontar los fines de semana. Si se ajusta la cifra al tiempo realmente trabajado, el SMI queda en aproximadamente 7,21 euros por hora. En cambio, en el caso de las empleadas domésticas, los 9,55 euros la hora incrementarían una jornada completa de ocho horas hasta los 76,40 euros. Aunque, cabe recordar que rara vez se cubren.

El papel clave del registro horario en el empleo doméstico

Precisamente porque la retribución del personal doméstico se calcula por hora efectiva trabajada, la cuestión del registro horario cobra especial relevancia. A diferencia de otros sectores, donde la jornada suele estar previamente fijada y controlada por la empresa, el trabajo en el hogar se caracteriza por su mayor flexibilidad y por desarrollarse en el ámbito privado, lo que históricamente dificulta el seguimiento preciso de las horas realizadas. 

En este sentido, desde el Ministerio encabezado por Yolanda Díaz se trabaja desde hace meses en la tramitación de un nuevo real decreto después de que el pasado septiembre PP, Vox y Junts rechazasen en bloque el paquete de la reforma laboral que, además de esta norma, también incluía la reducción de la jornada de trabajo a 37,5 horas semanales. 

La ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz.
EFE/ José Méndez

No obstante, la normativa planteada ahora está generando dudas dentro del propio Gobierno de coalición. Así, Díaz acusó ayer al Ministerio de Economía, reticente a la norma, de tener una visión “en contra” de las cosas buenas para el país y sus trabajadores. Además, la titular de Trabajo reconoció que la cartera de Carlos Cuerpo “siempre” estuvo en contra de la reducción de la jornada hasta que la Presidencia del Gobierno “hizo que cambiase” de opinión. Y declaró que con esas negociaciones “casi rompemos el Gobierno varias veces”. 

En cuanto al nuevo registro horario, la vicepresidenta segunda reiteró ayer que es la “pieza clave” de la reducción de la jornada laboral. Y que, además de contar con el aval del PSOE, la norma “está culminándose” para ser aprobada.

Prevención de riesgos laborales

En paralelo a esto, los empleadores con personal doméstico tiene la obligación desde el pasado 14 de noviembre de elaborar un estudio de prevención de riesgos laborales para garantizar la seguridad de las profesionales durante el desarrollo de su actividad. 

Así, cada familia que cuente con empleados para el desarrollo de tareas del hogar deberá identificar riesgos en el espacio de trabajo y prevenir accidentes durante el desempeño de sus labores. En concreto, los contratantes deberán haber completado, a través de la herramienta gratuita Prevención10.es -habilitada por el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) y disponible en la web del Ministerio de Trabajo-, una evaluación. Al mismo tiempo, estarán obligados a proporcionar los equipos de protección individual necesarios, si la actividad lo requiriera. Y a ofrecer información sobre las medidas de seguridad a emplear.

Todas estas acciones, sumadas a las progresivas alzas del SMI acometidas recientemente, parecen estar empujando a las profesionales domésticas a la irregularidad laboral. Tal y como recogen los datos de afiliación a la Seguridad Social, el número de trabajadores dados de alta en este régimen ha pasado desde máximos de 432.910 en mayo de 2015 a poco más de 342.600 en el pasado mes de diciembre. La tendencia refleja una caída de más del 20% en tan solo diez años. Todo ello, pese a que en ese mismo periodo la población total del país haya aumentado en más de tres millones de habitantes. 

El 96% del total son mujeres

Por otro lado, esta batería de medidas tiene un impacto eminentemente femenino, ya que casi el 96% de las personas afiliadas a este régimen son mujeres -327.831 frente a 14.820 hombres-. Por lo que ellas serán las principales beneficiarias de la subida del SMI y del refuerzo del registro horario. Con todo, la norma deberá demostrar que no empuja a más trabajadoras hacia la irregularidad. Aunque el reto pendiente sigue siendo la regularización pactada entre PSOE y Podemos. Esta puesta en regla dará cobertura legal a miles de mujeres que trabajan en ‘B’ en hogares españoles. Muchas veces con la aquiescencia de empleadores que se benefician de su situación administrativa.