La Ley de Vivienda está dejando luces y sombras en el mercado del alquiler, y Barcelona es un buen ejemplo de ello. En la provincia, donde aproximadamente el 90% del territorio está sujeto a la norma, los efectos son muy dispares. Por un lado, la oferta de pisos ha caído de manera significativa. Según datos del Observatorio del Alquiler de la Fundación Alquiler Seguro, se han retirado 11.594 viviendas del mercado. La cifra supone más de un tercio de las que han salido en total en todo el país, que suman 33.418 inmuebles. La consecuencia ha sido inmediata: la demanda se ha disparado. Así, a cierre del pasado ejercicio, el observatorio reconoce que ya había 462 interesados por cada casa ofertada, frente a los 135 de media nacional.
A pesar de esta presión sobre el mercado, la norma sí ha logrado su cometido principal. El crecimiento de los precios en la provincia barcelonesa ha sido mucho más moderado que en otros grandes núcleos urbanos como Madrid, donde no se aplica. Pero hay una excepción que, motivada por la alta demanda, sí que considera la Ley promovida desde el Ministerio de Isabel Rodríguez y consigue, al mimo tiempo, que el precio se reduzca y que la oferta incluso crezca con una demanda elevada: Girona.
Impacto de la Ley en Barcelona
Desde marzo de 2024, la Ciudad Condal aplica de manera efectiva la Ley de Vivienda, con las limitaciones de subidas y el uso del Índice de Referencia de Arrendamientos de Vivienda (IRAV) en vigor. Así, según datos del portal inmobiliario Idealista, la regulación ha conseguido frenar el ritmo de crecimiento de los precios.
Entre ese mes y el pasado diciembre de 2025, el precio por metro cuadrado en alquiler pasó de los 20,7 euros a los 23,8. El alza supone un incremento del 15% en algo menos de dos años. Por su parte, los precios en Madrid, por ejemplo, crecieron de los 18,9 euros a los 22,7 en el mismo período de tiempo. Así, el incremento de la capital española es un tercio superior al de Barcelona.
Casi 9,5 veces más
A raíz de esta tendencia, la brecha entre el precio de ambas capitales de provincia se ha reducido a casi la mitad. Al pasar de situarse en los 1,9 euros por metro cuadrado, a descender hasta los 1,1 euros en diciembre en favor de Barcelona. Pero si se toma como referencia únicamente el recorrido del pasado ejercicio, la respuesta del Ejecutivo parece estar dando sus frutos. El importe en Barcelona apenas se eleva en 20 céntimos desde enero hasta diciembre (+0,85%). Mientras, Madrid se anota un alza de más del 8% en tan solo doce meses. Y pasa de 21 euros en el primer mes del año a 22,7 en el último. Así, la subida es cerca de 9,5 veces mayor que en la urbe mediterránea.
No obstante, y tal y como reconoce el informe elaborado por Alquiler Seguro, el precio medio del alquiler en la provincia de Barcelona sigue siendo el más elevado de toda España. Y escala hasta los 1.643 euros al mes de renta de alquiler media, frente a los 1.184 euros a nivel nacional.
Ciudades limítrofes
Por su parte, Madrid registra el segundo importe más elevado de la península, con 1.584 euros, según el estudio. Las cuantías tan elevadas en estas grandes urbes reducen, a su vez, su margen de subida, lo que limita el crecimiento de sus rentas. Esta situación ha generado un fenómeno creciente: muchos hogares que no pueden afrontar los precios del núcleo urbano se desplazan a municipios limítrofes bien conectados, donde el alquiler resulta más asumible.

La consecuencia es doble: estas provincias con importes inicialmente más bajos experimentan una presión creciente debido a la nueva demanda, lo que dispara las rentas y provoca subidas significativas. Así, algunas de las mayores alzas anuales se han producido en Ciudad Real (13,9%) o Guadalajara (9,29%).
La excepción de Girona
Pero hay una región en la que la Ley de Vivienda está dando buenos resultados en todos los aspectos, pese a estar absorbiendo una gran demanda: Girona. Esta provincia se convierte en una excepción dentro del panorama nacional. Aquí, la normativa se aplica en hasta 31 municipios desde octubre de 2024, seis meses más tarde que otras localidades catalanas como Barcelona. Desde ese momento hasta diciembre del pasado año, el precio medio del alquiler por metro cuadrado en la provincia ha caído en 40 céntimos, según datos de Idealista.
Sin embargo, esta disminución de precios no ha frenado la actividad del mercado. Muy al contrario, Girona ha visto cómo su oferta de viviendas en alquiler aumentaba un 1 % durante 2025, según el informe de Alquiler Seguro. Lejos de retraerse, el mercado gerundense mantiene así un dinamismo notable. Y ofrece más opciones a los hogares que buscan arrendar. Pero este movimiento no se debe a una caída de la demanda. Los interesados en tomar una renta en Girona no dejan de aumentar y Alquiler Seguro señala que en 2025 hubo de media 140 curiosos por vivienda en alquiler en la provincia, 36 más que en el año anterior.
Una excepción que el Ejecutivo tiene como reto extender al resto de municipios en los que el mercado continúa tensionado.
