El Govern ha pedido mantener una reunión urgente con el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, para abordar con él la crisis migratoria en Baleares y pedirle más medios para afrontarla.
La consellera de Presidencia, Coordinación de la Acción de Gobierno y Cooperación Local, Antònia Maria Estarellas, ha enviado una carta al propio Marlaksa para hacerle llegar sus reclamaciones.
En la misiva, la también vicepresidenta segunda del Ejecutivo autonómico ha advertido al ministro que el archipiélago afronta una “emergencia humanitaria inédita a causa del fuerte incremento de llegadas en patera desde Argelia”.
En lo que va de año han arribado cerca de 4.800 migrantes, 1.500 de ellas solo en agosto, lo que supone un incremento interanual del 77%. Formentera, que es el punto más cercano a las costas argelinas, es la isla más pequeña y concentra casi la mitad de las llegadas, lo que ha provocado que sus servicios básicos ya se hayan visto “desbordados”, ha apuntado la consellera.
Estarellas, según ha informado la Conselleria de Presidencia en un comunicado, también le ha recordado a Marlaska el “drama humanitario” que ha convertido al Mediterráneo en un “cementerio”. Más de 40 migrantes han muerto en aguas de Baleares en lo que va de año y 15 siguen desaparecidos desde la pasada semana, ha detallado.
Sobreocupación
La vicepresidenta segunda del Govern ha considerado que uno de los principales retos a los que se enfrenta el archipiélago es la acogida de menores no acompañados. De momento, ha puntualizado, los consells insulares tutelan a 682, lo que supone una sobreocupación del 1.000% de las plazas previstas específicamente para menores migrantes.
En ese contexto, y teniendo en cuenta que la capacidad ordinaria de acogida de menores extranjeros no acompañados de la comunidad es de 406 plazas, ha criticado que el Gobierno “aún pretende que Baleares asuma la tutela de medio centenar más”.
Estarellas, por otro lado, ha sostenido que la crisis migratoria “se ve agravada por el déficit estructural” de la Policía Nacional y la Guardia Civil en el archipiélago, “estimado en unos 500 agentes en cada cuerpo”.
Aunque el Govern “ha impulsado incentivos fiscales, complementos salariales y cesiones de vivienda protegida para atraer personal”, ha defendido, “sin el apoyo decidido del Ministerio del Interior, no podremos afrontar esta situación”.
Es por todo ello que el Ejecutivo autonómico ha pedido a Marlaska más efectivos de la Guardia Civil y de la Policía Nacional en todas las islas y un refuerzo específico en Formentera con la instalación de un radar Sistema Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE), presencia permanente de Salvamento Marítimo y más recursos de acogida.
También le han exigido al ministro que pida a la Unión Europea (UE) el despliegue de Frontex en aguas de Baleares y que se establezca una “coordinación real y canales de comunicación directos” entre el Govern e Interior.