Su melena rubia, sus labios rojos y su inconfundible sonrisa forman parte del imaginario colectivo, pero detrás del gran icono de Hollywood existía una mujer mucho más compleja, sensible y reflexiva de lo que dejaban entrever sus apariciones públicas. Ahora, una exposición en Madrid invita a descubrir precisamente esa faceta menos conocida de Marilyn Monroe.
Coincidiendo con el centenario de su nacimiento, The Palace Hotel acoge en Madrid Marilyn Monroe 1926-2026: Las fotografías perdidas, una muestra que reúne 15 fotografías tomadas por el estadounidense Allan Grant durante uno de los últimos encuentros de la actriz con la prensa, apenas unos días antes de su muerte, en agosto de 1962. Las imágenes, recuperadas y restauradas después de permanecer más de seis décadas fuera de la mirada del público, nos acercan a una Marilyn diferente: espontánea, natural, divertida y alejada del personaje que Hollywood había construido a su alrededor. Una oportunidad para reencontrarse con una de las mujeres más fotografiadas del siglo XX desde una perspectiva mucho más personal.
El corazón de la exposición se encuentra en27 Club, uno de los espacios más singulares de The Palace Hotel. Allí se exhibe una selección de las más de 400 fotografías que Allan Grant tomó a la actriz durante la sesión que acompañó su última entrevista para la revista LIFE, realizada por el periodista Richard Meryman. En aquellas imágenes no aparece únicamente la estrella de cine que conquistó al mundo, sino una mujer que habla abiertamente de su infancia, de su relación con la industria cinematográfica, de la interpretación, de la felicidad y de las contradicciones que implicaba vivir bajo el peso de una fama extraordinaria.
La muestra incorpora, además, uno de sus elementos más especiales: una grabación original, inédita durante décadas y recientemente restaurada, que permite escuchar la voz de Marilyn durante aquella conversación. Un documento que aporta una dimensión especialmente íntima a la exposición y que permite ir más allá de la fotografía para acercarse a sus pensamientos y emociones. “Los retratos íntimos, muy emotivos y espontáneos revelan a una Marilyn inesperada. Muy humana, reflexiva y a la vez llena de frescura, riendo y con gran sentido del humor”, explica Cristina Carrillo de Albornoz Fisac, comisaria de la exposición. Una personalidad que queda resumida en una de las frases que Marilyn dirigió al periodista durante aquella entrevista: “Por favor, no me trates como si fuera una broma”. Una declaración que, vista con la perspectiva del tiempo, refleja el deseo de la actriz de ser reconocida mucho más allá del mito.
Dos fotógrafos y dos maneras de mirar a Marilyn
La exposición propone también un recorrido por dos momentos muy diferentes de la vida de Marilyn Monroe a través de los objetivos de dos grandes fotógrafos. Por un lado, Milton H. Greene, que trabajó con la actriz entre 1953 y 1957 y realizó alrededor de 50 sesiones fotográficas con ella. De esta etapa se presentan dos de sus retratos más conocidos: A Ballerinay una imagen de la célebre sesión The Hooker Sitting, situados en la pequeña rotonda que da acceso a La Cúpula del hotel. Son fotografías que reflejan su extraordinaria capacidad para transformarse ante la cámara y que dejan entrever una relación con la fotografía mucho más rica que la de una simple estrella posando para promocionar sus películas.
El contrapunto llega con Allan Grant y sus imágenes de 1962. Cinco años después de aquellas sesiones con Greene, Marilyn aparece en un momento completamente distinto de su trayectoria. Lejos de las grandes producciones y de los elaborados estilismos cinematográficos, sus gestos y expresiones adquieren un protagonismo especial.
¿Lo mejor? La posibilidad de contemplar a Marilyn como una mujer real, con sus inquietudes y contradicciones, alejada del icono de belleza. El recorrido se completa con un ejemplar original de la revista LIFE y una serigrafía basada en el célebre tríptico de James Francis Gill. Detrás de este proyecto se encuentra Cristina Carrillo de Albornoz Fisac, comisaria de arte, crítica y escritora con una amplia trayectoria internacional. A lo largo de su carrera ha colaborado con instituciones como el Museo Reina Sofía, la Neue Nationalgalerie de Berlín o el Hermitage de San Petersburgo, y ha desarrollado proyectos vinculados a figuras como Picasso, Fernando Botero, Manolo Blahnik o Wim Wenders. Autora de Madrid Chic, publicado por Assouline en 2024, su trabajo conecta habitualmente arte, cultura, historia y estilo de vida. Una mirada que encaja especialmente bien con esta exposición, concebida no solo como un homenaje a Marilyn Monroe, sino como una invitación a redescubrir su personalidad más allá de la imagen pública.
Las fotografías proceden de los archivos vinculados a Allan Grant y Marilyn Monroe, adquiridos en marzo de 2025 por 1962 MM LLC, de Chris Flannery y Jason Greene. La exposición cuenta también con la colaboración del Centro de Historias de Zaragoza y la producción del laboratorio La Chrome.

El lugar elegido para la exposición tampoco es casual. Desde su inauguración en 1912, The Palace ha sido uno de los grandes puntos de encuentro de la vida cultural madrileña. Por sus salones han pasado escritores, artistas, cineastas, músicos e intelectuales, incluidos numerosos nombres vinculados a la Generación del 27. Esa herencia cultural sigue presente en 27 Club, un espacio que combina la atmósfera de los grandes hoteles históricos con una propuesta contemporánea de coctelería y gastronomía.
Para quienes quieran prolongar la experiencia, el hotel propone también su particular reinterpretación del tradicional té de la tarde con Tea Time by The Macallan. Bajo el concepto High Tea, Low Morals, la propuesta sustituye el clásico ritual británico por una experiencia más desenfadada, con cócteles como The Macallan Iced Tea o The Macallan Coffee.

La parte gastronómica incluye bocados salados como un lobster roll en pan hojaldrado, un bombón de foie con reducción de oloroso o una focaccia de pastrami con encurtidos caseros, además de pequeños dulces como el financier de café y avellana garrapiñada o la tartaleta de piña y coca. Una forma de unir dos placeres que siempre funcionan bien juntos: descubrir una exposición especial y disfrutar después de una sobremesa en uno de los hoteles más emblemáticos de la capital.
La exposición Marilyn Monroe 1926-2026: Las fotografías perdidas puede visitarse del 27 de octubre de 2026 al 18 de enero de 2027 en 27 Club, en The Palace Hotel, Madrid. La muestra reúne fotografías de Allan Grant y Milton H. Greene, una grabación restaurada de la última entrevista de Marilyn, un ejemplar original de LIFE y una serigrafía inspirada en la obra de James Francis Gill.
Una cita especialmente interesante para los amantes del cine, la fotografía y la historia de la moda, pero también para quienes buscan planes culturales diferentes en Madrid. Porque, cien años después de su nacimiento, Marilyn Monroe sigue despertando la misma fascinación. Y estas fotografías nos recuerdan que, detrás de una de las imágenes más reconocibles de todos los tiempos, había una mujer que todavía tiene mucho que contar.


