Española en...

Española en Noruega: “Si es un trabajo no cualificado, con inglés es más que suficiente”

Dua explica a Artículo14 desde Tromsø cómo es vivir, trabajar y adaptarse a la noche polar en Noruega: "Me siento en paz financieramente"

Noruega
Dua reside ahora en reside en Tromsø, al norte de Noruega

Dua tiene 30 años y ya ha migrado dos veces. Nacida en Marruecos y criada en España, ahora reside en Tromsø, al norte de Noruega, dentro del círculo polar ártico.

La primera migración fue siendo niña, acompañando a sus padres, y la segunda ya en la edad adulta, esta vez por decisión propia. Según explica, el motivo principal fue el mismo que empuja a tantas personas a irse: “Al final cuando tú emigras es porque buscas un futuro mejor, que es lo que hicieron mis padres conmigo”.

Aunque su vida en España era estable, con estudios y trabajo, sentía que sus proyectos personales no eran viables económicamente. “Yo tenía proyectos en mente que yo no podía pagarme a mí misma con el trabajo que tenía ahí. Me veía muy vacía de cara al futuro”, cuenta. A eso se sumaba su deseo de vivir algo distinto y seguir aprendiendo: “El hecho de convivir con dos culturas me hizo querer aprender de nuevas culturas”.

Eligió Noruega precisamente por ser muy diferente a lo que conocía, y dentro del país, Tromsø. “Está dentro del círculo polar ártico, entonces las condiciones son mucho más diferentes. Hay auroras boreales, que era uno de mis sueños, y la vida ártica, que me da muchísima curiosidad”. Lleva allí dos años y medio.

“Hay una falsa creencia de que al ser salarios grandes, la vida es imposible”

En cuanto al trabajo, actualmente es camarera. No porque no tenga formación, sino porque el idioma marca una barrera clara. “Aquí tienes que hablar noruego para poder ejercer ciertos oficios más cualificados”, explica. Aun así, asegura que encontrar empleo sin hablar noruego no fue difícil: “Si es un trabajo no cualificado, con inglés es más que suficiente”. Ella misma gestionó todo desde España: “Busqué trabajo y piso, y una vez conseguido, me mudé”.

El idioma es uno de los retos más grandes para ella. “A mí personalmente me está costando. Yo pensaba que era como el inglés, pero tiene una mezcla de alemán con arcaísmos de inglés y una raíz escandinava”. Aun así, avanza poco a poco y ya se defiende en situaciones cotidianas.

La vivienda, sin embargo, es uno de los grandes problemas actuales en Tromsø. “Ahora mismo es muy complicado encontrar vivienda, porque al ser una zona muy turística, muchos pisos se dejan para hacer Airbnb”. Cuando llegó, la situación era algo mejor: “Yo encontré habitación y pago más o menos 5.000 coronas, que son 450 euros al mes”, aunque reconoce que los precios han subido recientemente.

@m0ralaexploradora

#tromsø #noruega

♬ sonido original – Dua

Sobre el nivel de vida, Dua desmonta uno de los tópicos más extendidos: “Hay una falsa creencia de que al ser salarios grandes, la vida es imposible. Pero no”. Con su sueldo de camarera puede cubrir gastos, viajar, ahorrar e incluso ayudar a su madre. Eso sí, matiza que hay que saber gestionar el dinero: “Si todo lo que ganas lo gastas en cosas caras aquí, como salir de fiesta, pues gastas 200 euros perfectamente en una noche”.

La noche polar

El invierno merece un capítulo aparte. “Son siete meses de invierno. Tenemos el famoso fenómeno de noche polar, que es no tener luz durante casi tres meses”. La falta de luz y la nieve afectan al ritmo de vida: “La nieve es muy bonita, pero a la hora de llevar a cabo tu vida te ralentiza el vivir”. Sin embargo, explica que existe lo que ella llama el winter mindset: “El invierno es mi enemigo, pues voy a hacerme su amigo”.

@m0ralaexploradora

Continuamos con la noche polar en Tromsø, cada vez más avanzada!

♬ sonido original – Dua

Durante la noche polar, la ciudad se adapta de múltiples formas: uso obligatorio de reflectantes, suplementos de vitamina D, lámparas de luz artificial e incluso gimnasios gratuitos para fomentar la actividad física. “La vida no para”, insiste, a pesar de las condiciones extremas.

Así son los noruegos

En lo social, describe a los noruegos como personas frías al principio, pero muy leales cuando se establece un vínculo. “Es muy difícil entrarle a un noruego, pero una vez entras es muy difícil salir de su corazón”. También señala el papel del alcohol como desinhibidor y un fuerte choque cultural en la forma de relacionarse.

En cuanto a su opinión sobre los españoles, Dua explica que existe un dicho muy común: “å gjøre det på spansk”, que literalmente significa “hacerlo a la española”. Según cuenta, se usa para describir una forma de hacer las cosas “tranquilamente, sin prisas, improvisando”, algo muy asociado a la idea del ya veremos o de dejar las cosas para más adelante. Ella misma aclara que no se utiliza necesariamente con mala intención, sino como una manera cultural de definir un estilo más flexible. “Para ellos es muy curioso cómo vivimos el tiempo”, comenta.

“La igualdad es absoluta”

Respecto a la igualdad, su visión es clara: “La igualdad es absoluta”. Le sorprendió que nadie la trate de forma diferente por ser mujer, incluso en trabajos físicos. “Te dejan, eres un igual”. Destaca también que los hombres no tienen “masculinidad frágil” y que es habitual ver a padres cuidando de sus hijos mientras las mujeres trabajan.

Si tuviera que resumir lo mejor de su vida allí, no duda: “Yo destacaría la seguridad”. Dice sentirse tranquila en todos los ámbitos y sin miedo al salir de noche. También valora la conexión con la naturaleza y la estabilidad económica: “Me siento en paz financieramente”.

Aun así, no se ve en Noruega para siempre. “España sigue siendo mi casa”, afirma. Su idea de futuro pasa por un equilibrio entre ambos países, sin cerrar la puerta a un lugar que, como ella misma dice, “me ha dado tanto que también la tengo dentro de mí”.

TAGS DE ESTA NOTICIA