“¡Oslo, aquí estoy!”, tras una odisea desde su refugio en Caracas, la líder de la oposición ha llegado a la capital noruega donde este miércoles recibió el Premio Nobel de la Paz 2025. Tras más de 16 meses en la clandestinidad, María Corina Machado ha saludado desde el mítico balcón del Grand Hotel de Oslo.
Con la mano en el pecho, y visiblemente emocionada, Machado, de 58 años, cantó el himno de Venezuela. Pero tras varios minutos en el balcón decidió bajar a la zona donde aguardaban los venezolanos.
¡Oslo, aquí estoy! pic.twitter.com/tsixUerj0q
— María Corina Machado (@MariaCorinaYA) December 11, 2025
Machado “abraza” a los venezolanos
Durante el discurso de aceptación, ya su hija, Ana Corina Sosa, anunció que su madre llegaría en “unas pocas horas” y por fin se podrán abrazar. Sobre las 2 de la mañana de Noruega, Machado no sólo abrazó a los suyos, también se fundió en un emotivo abrazo con los venezolanos que habían acudido hasta Oslo y la esperaron en plena calle a que llegara. “El abrazo que necesita toda Venezuela”, indicó después Machado en sus redes sociales junto a imágenes del histórico momento.
El abrazo que necesita toda Venezuela.
Gracias!! pic.twitter.com/ozQgFQzGjq— María Corina Machado (@MariaCorinaYA) December 11, 2025
Además de venezolanos, familiares y amigos, Machado se reencontró con varios mandatarios suramericanos, así como aliados políticos y que habían acudido a Oslo para apoyar a la líder opositora y arroparla en la entrega del Nobel.

Machado daba las gracias a los gritos de “¡Viva!” y “María!” que se escuchaban entre la multitud. Dio besos, abrazos y la mano, pero no pronunció ningún discurso desde el balcón de la suite donde tradicionalmente se alojan los Nobel.
Según el equipo de Machado, la líder de la oposición venezolana dará una rueda de prensa tras visitar el Parlamento noruego. Después se reunirá con el rey de Noruega y el primer ministro noruego, Jonas Gahr Store. También acudirá al concierto “El Nobel es nuestro”.
De hecho, durante la ceremonia de entrega del galardón, fue su hija la que leyó su discurso ya que por motivos de seguridad y logística, Machado no pudo llegar a tiempo a Oslo. “Venezuela volverá a respirar”, indicó Sosa en la parte más esperanzadora de su alocución.
¡Gracias, este Nobel de la Paz es de ustedes!
🇻🇪🇻🇪🇻🇪@MariaCorinaYA #HastaElFinal pic.twitter.com/LcDCOuw8dB— Comando ConVzla (@ConVzlaComando) December 11, 2025
“¡Gracias, este Nobel este Nobel de la Paz es de ustedes!”, difundieron desde el equipo de su partido Vente Venezuela, junto a las históricas imágenes de Machado en el balcón del Grand Hotel.
Machado: “Por supuesto que voy a volver”
En una de sus primeras entrevistas tras la odisea, la Premio Nobel de la Paz venezolana ha asegurado que “durante más de 16 meses no he podido abrazar ni tocar a nadie”. “De repente, en cuestión de unas horas, he podido ver a las personas que más quiero, tocarlas, llorar y rezar juntas”, reconoció a la BBC.
Ya son las 4:00 AM en Oslo. Estoy agotada después de un día tan emotivo. Tocar en un día y momento tan significativos redefinen lo que es plasmar mensajes en música. Viví cada momento con la intensa entrega del recuerdo de 27 años de pérdidas y tristezas. Cada anécdota de… pic.twitter.com/VSjT3dbnTN
— Gabriela Montero (@monterogabriela) December 11, 2025
Al preguntarle si va a poder volver a Venezuela, la gran incógnita, Machado ha sido contundente. “Por supuesto que voy a volver”, indicó, no sin antes admitir que “soy plenamente consciente de los riesgos que corro”.

La líder de la oposición venezolana aseveró que va a estar “en el lugar donde sea más útil para nuestra causa”. Así, añadió, “hasta hace poco, el lugar donde pensaba que tenía que estar era Venezuela, pero el lugar donde creo que tengo que estar hoy, en nombre de nuestra causa, es Oslo”.
Asimismo, sobre Nicolás Maduro, Machado hizo hincapié en que “debemos abordar este régimen no como una dictadura convencional, sino como una estructura criminal”.
Dos días de odisea
En otra entrevista de madrugada con la cadena noruega NRK, también en el Grand Hotel de Oslo, Machado ha evitado dar más detalles sobre su viaje hasta allí, ya que podría poner en peligro a todos sus ayudantes. Eso sí, ha admitido que no tiene pasaporte. Su travesía ha durado casi dos días.
“Solo han pasado unos minutos desde que llegué, así que aún no lo he asimilado del todo. Pero ni siquiera sabía si podría llegar, así que es un milagro“, ha reconocido Machado.
“Cuando vimos lo que estaba sucediendo en Venezuela, cómo el régimen estaba destruyendo las instituciones y cómo la democracia perseguía a la gente honesta, teníamos que hacer algo al respecto“, aseveró.
Sobre su familia, que han vivido con ella durante más de dos años, y han tenido que abandonar Venezuela ante la represión de Maduro, Machado explica a NRK que “aprecian lo que significan la democracia y la libertad, pero también lo que significa tener a la familia unida. Pero sigo pensando que nunca me he sentido tan cerca de mis hijos en los últimos meses, aunque no he podido abrazarlos”.
