El cuento de nunca acabar. Han pasado ya más de dos años desde que la Selección Española femenina de fútbol se proclamara campeona del mundo. Aquel hito, que encumbró a la Roja hacia lo más alto del fútbol femenino, quedó opacado por completo por lo que ocurrió durante la celebración.
Rubiales, Jenni Hermoso, Jorge Vilda… todo voló por los aires al mismo tiempo que España se posicionaba como el mejor equipo del mundo a nivel de selecciones. Las consecuencias de aquello siguen hoy causando estragos. Luis Rubiales, expresidente de la RFEF, condenado por agresión sexual; Jenni Hermoso, de ser fija en las convocatorias a ser una jugadora olvidada; y Jorge Vilda, al cargo de un nuevo combinado, el de la selección de Marruecos.
La historia de sus protagonistas ha cambiado por completo. Lejos de prolongar el éxito mundial, llegó la oscuridad de la polémica. Cada uno tomó su camino, pero los episodios críticos siguen generando conversaciones a día de hoy. Jorge Vilda, el que fuera seleccionador español durante ocho años, ha sido el último en aportar más leña al fuego con su entrevista en “El Cafelito” de Josep Pedrerol.

La polémica de las habitaciones
De Jorge Vilda siempre se ha dicho que era un seleccionador excesivamente exigente. Este calificativo, que él mismo emplea para definirse, fue el detonante de uno de los temas más candentes de la Selección. Y es que una de las prácticas más habituales de Vilda era la revisión nocturna de las habitaciones de las jugadoras en su afán por mantener un control total durante las convocatorias.
Así lo desveló Jenni Hermoso, desatando una oleada de comentarios y críticas hacia la figura del seleccionador. Sin embargo, Jorge Vilda ha dado su versión de los hechos con Pedrerol y ha explicado los motivos por los que lo hacía. “Es de lo que más daño ha hecho y es una norma heredada de la selección que se hizo hasta el año 2018”.
“Hay tres pilares básicos que son la alimentación, el entrenamiento y el descanso. La alimentación estaba controlada por los nutricionistas, los cocineros, etc. El entrenamiento y el descanso por nosotros. No es cierto que las puertas tuvieran que estar abiertas. Las puertas estaban entornadas con el pestillo echado para que al final del día, yo con el doctor o la fisio o quien fuera, pasar y dar las buenas noches a las dos jugadoras y hasta la mañana siguiente no se abrían”, explica Vilda.
El ex-seleccionador español ha confirmado que lo hacían para confirmar que las jugadoras estaban en las habitaciones y que no hubo ningún problema nunca. “Si eso llegó a molestar, a mí no se me dijo nunca. Pero eso sale después de la Eurocopa, que las capitanas hablan con el presidente y le piden mi destitución, pero el presidente no accede y por eso salen cosas de ese tipo”, concluía Vilda.
Boicot y carta de las jugadoras
Como describe el propio Vilda, el origen de los problemas que acaban estallando tras el Mundial es la Eurocopa previa. De ahí nacen las primeras voces críticas en una plantilla de jugadoras que deriva, a la postre, en el famoso boicot de la carta de renuncia de 15 jugadoras.
“Mandaron un correo en el que decían que no eran convocables por problemas psicológicos. Nadie me avisó que iban a hacer eso. Me enteré por el correo que nos llegó. A partir de ahí se reaccionó y se montó un equipo nuevo. Me acuerdo mucho de jugadoras que al final no pudieron estar en el Mundial pero que nos ayudaron mucho en ese camino”.
Una situación inesperada que pudo liderar alguna figura en concreto. “Quien lleva la voz cantante en los equipos suelen ser las capitanas. Pero en esa Eurocopa Alexia estaba lesionada, no estaba Jenni porque también estaba lesionada, tampoco Salma. Irene sí que me llamó telefónicamente y me dijo que no estaba en condiciones de ir a la Eurocopa. Yo respeté lo que me dijo”.
Absuelto del caso judicial
Aquello supuso un nuevo comienzo que, lejos de lo esperado por el ambiente que envolvía a la Roja, acabó con la mayor de las glorias. Aunque la alegría se esfumó con el episodio que tuvo como protagonista a Jenni Hermoso, con quién no ha vuelto a hablar Jorge Vilda pese a tener una relación de más de 20 años, y que acabó con el propio técnico cambiando los banquillos del estadio por los de la justicia.
El final, al igual que el deportivo en el Mundial, ha sido positivo. Jorge Vilda quedó absuelto de los cargos que se le imputaban, en un proceso complicado y duro.“Estoy muy tranquilo con lo que hice, siempre ha sido desde la bondad”, afirma Vilda.
Aunque eso sí, deja claro que le da “rabia y tristeza” que el éxito deportivo haya quedado opacado por lo sucedido después. “Las consecuencias han sido desproporcionadas en general por todo lo que ha pasado en la federación, por la forma en la que se ha quitado relevancia al éxito deportivo. Da rabia y es triste”.
Apoyo de su familia y de algunas jugadoras
Pese a haber terminado absuelto de la causa judicial en la que estaba inmerso, Vilda ha reconocido que han sido momentos realmente duros. Pero ahí, en esa situación desagradable, ha contado con el apoyo de mucha gente. “En los momentos duros la familia ha estado incluso por encima de las expectativas. Sin ellos hubiera sido imposible aguantar como he aguantado”, afirmaba el entrenador.
Sin embargo, no ha sido solo su familia el único gran apoyo con el que ha contado en todo este tiempo Jorge Vilda. El técnico que hizo campeona del mundo a España ha reconocido que ha estado en contacto con algunas jugadoras de aquella plantilla campeona.
Redes sociales vs Mundo real
Teniendo en cuenta la viralidad de la polémica que se desató alrededor de la Roja y la oleada de comentarios que se publicaron, Vilda ha querido destacar su experiencia personal en el mundo real. “Una cosa es lo que se publicaba y otra cosa es lo que yo he sentido por la calle. Durante el conflicto yo sentía muchísimo apoyo y después del Mundial más apoyo, cariño, fotos, abrazos… que sigue habiendo”.
Una nueva etapa en Marruecos
Tan solo dos semanas después de su destitución como entrenador de España, Jorge Vilda recibió una nueva oportunidad: la llamada de la selección de Marruecos. “Me dicen que me quieren como entrenador, voy a Marruecos y veo las instalaciones que son impresionantes. Es un lugar magnífico para poder trabajar. Tengo la reunión con el presidente y veo que es un proyecto real para el fútbol femenino, que además son palabras que vienen del rey y eso me alegra mucho”.
Una nueva etapa que ahora, dos años después, empieza a exportar brotes verdes. Recientemente se quedaron a las puertas de ganar la Copa África, pero Nigeria le dio la vuelta a la final. Un final agridulce a una concentración de dos meses y tres semanas, la más larga de la vida de Jorge Vilda con un equipo.
En este nuevo proyecto, Vilda afirma ser el mismo de siempre. “Sigo actuando con el mismo respeto y profesionalidad de siempre. La misma exigencia, pero la misma cercanía. Abriendo canales para que la comunicación sea fluida y en ambos sentidos”.
Montse Tomé y Sonia Bermúdez, su relevo en el banquillo
Pese a estar lejos de la actual España, lo cierto es que las sucesoras de Jorge Vilda en el banquillo española guardan una relación directa con el ex-seleccionador. “A Montse la conozco en el curso de UEFA Pro y vi que tenía madera para poder ayudarnos. Por eso la capto en cuanto acaba el curso y después de esos cinco años, tras el Mundial, sí que era mi intención que se quedara ella de seleccionadora”.
“Pero no he vuelto a hablar con ella. Le mandé un mensaje cuando la nombraron seleccionadora, pero no me contestó. Sus motivos tendrá. Aunque sí que es llamativo que echen a una entrenadora después de llegar a una final”, añade Vilda.
La sustituta de Tomé, Sonia Bermúdez, es un caso muy parecido. “También he sido profesor suyo en el curso de UEFA y también fue jugadora mía. Estuvo varios años, pero dejé de llamarle. No le sentó bien y hizo unas declaraciones que no se las tuve en cuenta porque luego la contraté para que siguiera formándose en la federación y ha llegado rápido a la absoluta, así que el tiempo dirá”.