Los tres días de huelga se han quedado finalmente en uno. Los sindicatos de maquinistas, SEMAF, UGT y Comisiones Obreras han desconvocado las movilizaciones para este martes y miércoles después de llegar a un acuerdo con el ministerio de Transportes. Han sido cuatro días de reuniones intensas y de peticiones que no se concretaban. Hasta ahora. Óscar Puente se ha comprometido a ofrecer más seguridad, destinar más gasto en el mantenimiento de infraestructuras y contratar a más personal para apaciguar el sector, muy tocado tras los accidentes de Adamuz, en Córdoba y Gelida (Barcelona).
Pero ahora la cuestión es, ¿de dónde sacará el dinero para financiar todas esas mejoras? En un comunicado, el sindicato de maquinistas se felicita por el acuerdo alcanzado. “Desconvocamos la huelga tras conseguir todas las demandas que hemos formulado, que van a producir un cambio estructural en la seguridad de nuestro sistema ferroviario, con la aprobación de una batería de medidas destinada a mejorar de manera sustancial la gestión de la seguridad, así como a establecer límites claros y responsabilidades para los principales actores del sector”.

Este acuerdo recoge las principales inquietudes en materia de seguridad de los maquinistas. Como la creación, en un plazo de un mes, de un comité de coordinación de riesgos, un grupo de trabajo sobre limitaciones temporales de velocidad y un protocolo común ante alertas meteorológicas. Todas estas reivindicaciones estaban sobre la mesa desde el primer día de negociación.
“La presión ejercida gracias a la unidad del colectivo frente a los paros convocados han dado sus frutos. Hemos conseguido un hito en la seguridad ferroviaria española: un avance que eleva los estándares de seguridad desde la perspectiva de los profesionales que estamos en la primera línea de la operación”, dice su nota.
2400 plazas adicionales
Comisiones Obreras y UGT han puesto el acento en el empleo. El ministerio se ha comprometido a un refuerzo importante de la plantilla con 2.400 plazas adicionales en Adif, al margen de la tasa de reposición, y 50 nuevos efectivos en la Agencia Española de Seguridad Ferroviaria.

Por su parte, Renfe incorporará 1.200 contratos adicionales para reforzar distintas áreas clave del sistema ferroviario. Estas contrataciones se repartirán entre estructura y mandos, para mejorar la organización y la toma de decisiones; conducción e intervención, para garantizar una mejor dotación de personal a bordo de los trenes; estaciones, para reforzar la atención y la operativa diaria; CGO’s (centros de gestión operativa), donde se coordinan las circulaciones; y mantenimiento, con el objetivo de reducir la presión sobre las plantillas actuales y aumentar la fiabilidad del servicio. Son incorporaciones que buscan reducir la sobrecarga de trabajo, minimizar el riesgo del error humano y aumentar la confianza en el sistema ferroviario.
Mejora del mantenimiento
Otro punto inamovible para los sindicatos era mejorar el mantenimiento de la red y el ministerio lo ha concretado con un aumento significativo del gasto hasta el 2030. En total, se destinarán 461 millones de euros más de lo previsto inicialmente, con el objetivo de mejorar el estado de las vías, reducir averías y aumentar la seguridad del sistema.
Este refuerzo del mantenimiento se concentra en dos grandes áreas. Por un lado, la red convencional (Cercanías y media distancia), donde el gasto crecerá un 38 % y alcanzará 1.179 millones de euros en 2030. Por otro, la alta velocidad, cuyo presupuesto de mantenimiento aumentará un 44 %, hasta llegar a 628 millones de euros ese mismo año. Sumando ambas partidas, el gasto anual en mantenimiento ferroviario superará los 1.800 millones de euros, una cifra récord para el sector.

Sin embargo, el acuerdo no concreta de dónde saldrá exactamente ese dinero adicional. Una de las posibles vías es aumentar los cánones ferroviarios, es decir, las tasas que Adif cobra a las empresas que utilizan la red, como Renfe, Iryo u Ouigo. Si esos cánones suben, existe el riesgo de que las operadoras trasladen parte del coste a los viajeros, lo que podría traducirse en billetes más caros, después de las importantes bajadas de precios que se produjeron tras la liberalización del sector.
Otra opción que se baraja es reasignar recursos previstos para obra nueva de alta velocidad, lo que implicaría retrasar algunos proyectos de nuevas líneas para priorizar la seguridad de las infraestructuras ya existentes. Invertir menos en construir nuevas vías y más en mantener correctamente las actuales. También se ampliará la flota de vehículos de carretera utilizados para supervisar y revisar las vías.
Con estos avances, los sindicatos que han formado parte de la negociación se retiran de la huelga pero quedan otros que no han participado y que mantienen las protestas como CGT, el sindicato Ferroviario y Alferro. Aun así será un alivio para los millones de pasajeros que utilizan la red ferroviaria española a diario.
