Fundación "La Caixa"

Las mujeres destinan un 15% más de sus ingresos a donaciones que los hombres

Los trabajadores con ingresos menores a 20.000 euros hacen un esfuerzo altruista seis veces mayor que quienes ganan más de 60.000. Mientras, un 10% de 'superdonantes' concentra la mitad de los donativos

España ha demostrado, una y otra vez, que la solidaridad es uno de sus reflejos más espontáneos. Cada vez que el país enfrenta una catástrofe -ya sea la erupción de un volcán como ocurrió en La Palma, una crisis sanitaria como la del Covid-19 o un desastre natural como el de Valencia- surge una respuesta colectiva que desborda las previsiones. Campañas de donación que baten récords, redes vecinales que se activan de inmediato y una movilización social que convierte el apoyo mutuo en un recurso tan valioso como urgente.

En medio de ese paisaje solidario, se esconde un matiz significativo en la regularidad de las aportaciones altruistas: las mujeres destinan proporcionalmente un 15% más de sus ingresos a donaciones que los hombres. No se trata de cantidades absolutas, sino de esfuerzo relativo, del peso que cada euro entregado tiene respecto a sus ingresos. Este dato subraya un compromiso que, lejos de ser anecdótico, muestra una tendencia constante. Cuando se trata de contribuir al bien común, las mujeres asumen un esfuerzo mayor. Así lo refleja un reciente informe elaborado por CaixaBank Research en colaboración con Fundación ‘la Caixa’ y la Universidad Pompeu Fabra, documentado a través de referencias de la operativa bancaria de la entidad mediante transferencias, Bizum o pagos con tarjeta.

Esfuerzo por renta

Pero no son solo las mujeres quienes asumen un mayor esfuerzo relativo: la renta también marca la intensidad de la contribución. Según el estudio, las personas con ingresos inferiores a 20.000  euros destinan de media 235  euros al año a donaciones. Lo que representa un 2,9% de su salario. Por su parte, quienes perciben entre 20.000 y 40.000 euros aportan 317  (1,1 %). Y aquellos que se sitúan entre 40.000 y 60.000 euros entregan 368  (0,8 %). Por encima, los trabajadores con ingresos superiores a 60.000  euros destinan 457  euros anuales. Lo que solo supone un 0,5 % de su salario.

Las cifras evidencian que, proporcionalmente, una persona con menos de 20.000  euros de ingresos aporta seis veces más respecto a su salario que otra que gana más de 60.000. El contraste muestra que el esfuerzo solidario no se mide únicamente en cifras absolutas. Así, quienes menos tienen son, en términos relativos, quienes más se sacrifican para sostener el bien común.

Los ‘superdonantes’

La mayoría de las personas que donan lo hacen con cantidades modestas. No obstante, existe un grupo reducido que marca la diferencia. La mitad de los donantes que contribuyen con importes más elevados aportan nada menos que el 87 % del total recaudado. Dentro de este grupo, un selecto 10 % -los llamados ‘superdonantes’– concentra por sí solo el 47 % de las donaciones totales.

Estos superdonantes se caracterizan por su “constancia y compromiso”. Tal y como señala la investigación, el 85 % tiene más de 50 años y ocho de cada diez efectúa aportaciones más de una vez al mes. En cifras, mientras que el contribuyente promedio entrega unos 120 euros al año, el superdonante destina alrededor de 740. Pero no solo se trata de montos absolutos: su esfuerzo relativo también es notable, dedicando el 2,3% de sus ingresos a causas benéficas frente al 0,5% del resto de donantes. Además, aunque suelen tener ingresos elevados, no necesariamente pertenecen a las grandes fortunas: más de cuatro de cada diez perciben entre 20.000 y 40.000 euros anuales. En este sentido, los superdonantes no solo aportan más dinero, sino que además lo hacen con mayor regularidad y esfuerzo personal.

Tres causas concentran el 80% de donaciones

En cuanto al destino de las aportaciones, cerca del 80% de los donativos se concentró en tres grandes causas: cooperación internacional (38,4%), sanidad (25,5%) y servicios sociales (14,8%). Los otras seis ámbitos identificados -religión, derechos humanos, investigación, medio ambiente, cultura y educación-recibieron el 20% restante. Si bien la mayoría de las entidades receptoras de donativos (68,7 %) son de carácter religioso, esto no se traduce en que la mayor parte del dinero se dirija a ellas. De hecho, estas ONG percibieron solo el 11% de los donativos totales.

Tal y como reconoce el documento, el importe medio por donación a una ONG es de 231 euros anuales. Aunque algunas causas, como derechos humanos y sanidad, reciben cantidades típicamente menores. En cambio, las devotas reciben importes medios más altos (347  euros), seguidas por las de educación (314  euros) y cooperación internacional (262 euros). Mientras, las de cultura y medio ambiente se sitúan en los 90 y 124 euros, respectivamente. En esta línea, Josep Mestres, economista jefe de CaixaBank Research y coautor del informe, señaló en la presentación que “el 1,2% de las ONG -25 entidades- recaudó el 81% de las donaciones anuales. Si aumentamos el número de instituciones a 100 abarcan más del 90% del total”.

Pese a los niveles de generosidad, el estudio también pone de relieve un cierto grado de desconfianza por las motivaciones detrás de las ayudas. Según María Gutiérrez Domènech, economista en el Observatorio de la Fundación ‘la Caixa’ y coautora del estudio, el 45% de los encuestados considera que el objetivo de muchas aportaciones responde “más a un lavado de imagen que a una verdadera intención altruista”. Además, zanja, el 73% opina que corresponde al Gobierno, y no a la filantropía, “atender las necesidades de la sociedad”.

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